Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 20 de marzo de 2026.– El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) puso en marcha en Quintana Roo un censo estatal para localizar e iniciar la recuperación de viviendas de interés social que actualmente se encuentran en abandono.
De acuerdo con estimaciones del organismo, en la entidad hay más de 3 mil créditos desaprovechados, mientras que al menos 500 inmuebles se concentran en la capital del estado, Chetumal, una de las zonas donde el problema ha cobrado mayor visibilidad.
Esta situación forma parte de una problemática de alcance nacional. Según informó el director general del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, durante su reciente visita a Quintana Roo, en el país existe un universo de alrededor de un millón de viviendas vandalizadas, abandonadas o en litigio por cartera vencida.
Programa de regeneración
Como parte de la estrategia institucional, el Infonavit impulsa el programa Regeneración Comunitaria, mediante el cual busca recuperar estos inmuebles a través de juicios de adjudicación, con el fin de devolverlos a la oferta de vivienda social.
Una vez que el Instituto obtenga la posesión legal de las casas, estas serán rehabilitadas y posteriormente reintegradas al mercado a un costo preferencial, con reducciones que podrían alcanzar hasta 30 por ciento de su valor original, lo que ampliaría el acceso a vivienda para familias derechohabientes.
Impacto urbano y social
El levantamiento de información está a cargo de personal del Infonavit, que se encarga de ubicar con precisión las viviendas, notificar a los propietarios originales y, en los casos que así lo requieran, revocar las líneas de crédito vigentes para avanzar en la recuperación legal de los inmuebles.
Constructores de desarrollos inmobiliarios en el sur de Quintana Roo han advertido que el abandono de estas viviendas no solo representa un activo financiero sin utilidad, sino que también provoca deterioro urbano y afecta la seguridad en las colonias, al convertirse en espacios propensos al vandalismo y la ocupación irregular.
Romero Oropeza subrayó que el objetivo final de este proceso es reparar las viviendas y reasignarlas a familias que hoy permanecen en lista de espera, permitiendo que más derechohabientes accedan a una casa de bajo costo y contribuyendo al mismo tiempo a la recuperación del tejido comunitario.




