Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 04 de abril de 2026. – México se consolida como líder global en la producción de berries, impulsado por un sector agroindustrial que ha sabido integrar innovación, calidad y acceso a mercados internacionales.
Este crecimiento sostenido ha sido respaldado por modelos productivos que combinan tecnología, eficiencia y visión empresarial, permitiendo que el país mantenga una presencia competitiva en mercados de alta exigencia.
Tal es el caso de iniciativas como la del empresario potosino Gerardo Sánchez Zumaya, quien ha impulsado en Agrícola Sun Berries, de Grupo Gesa, un esquema basado en la agricultura de precisión, mediante el uso de sistemas de monitoreo de temperatura y humedad que optimizan el rendimiento y elevan la calidad de los cultivos.
Este tipo de estrategias ha facilitado la exportación de berries mexicanas a destinos como Estados Unidos, Canadá y Japón, consolidando su posicionamiento en el comercio internacional y fortaleciendo la reputación del país como proveedor confiable.
El desarrollo de infraestructura como invernaderos de gran escala ha permitido, además, estabilizar la producción frente a factores climáticos, al tiempo que incrementa la eficiencia en el uso de recursos, una condición clave ante los retos ambientales actuales.
A nivel regional, estos proyectos han generado un impacto significativo al detonar empleo especializado y fortalecer las cadenas productivas, posicionando a entidades como San Luis Potosí como nuevos polos de desarrollo dentro del sector. A través de Sun Berries se generan más de 2 mil 500 empleos.
México Productor
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, este sector ha logrado posicionarse como uno de los más dinámicos del campo mexicano, con una producción que supera las 900 mil toneladas anuales y una fuerte orientación hacia los mercados internacionales, donde destaca por su calidad, inocuidad y disponibilidad durante gran parte del año.
El impulso de esta industria ha sido posible por la tecnificación del campo, la adopción de agricultura protegida y el cumplimiento de estándares sanitarios, lo que ha permitido que más del 70% de la producción se destine a exportación, principalmente hacia Estados Unidos. Además, el sector genera cientos de miles de empleos en zonas rurales, consolidándose como un motor económico clave que contribuye al desarrollo regional y al fortalecimiento del comercio agroalimentario de México.




