Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 20 de abril de 2026. – El mercado inmobiliario de la capital de Quintana Roo ha iniciado un proceso de reajuste a la baja en los precios de arrendamiento, tras la conclusión de los trabajos del Tren Maya en el sur de la entidad.
Eduardo Jesús Marzuca Ferreiro, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) sección Chetumal, confirmó que el retiro de las empresas constructoras y de la mano de obra foránea puso fin al auge en la demanda de vivienda.
Durante el desarrollo de la obra federal, la ciudad experimentó un encarecimiento generalizado y lo precios de renta promedio para viviendas estándar se situaron entre los 4,000 y 15,000 pesos mensuales.
En el segmento de gama media y residencial, los costos se estabilizaron cerca de los 7,000 pesos, mientras que las propiedades en zonas exclusivas o unidades amuebladas llegaron a superar rangos de entre 25,000 y 40,000 pesos mensuales.
Según estimaciones de la AMPI, estos valores representaron un incremento de entre el 20 y el 25 por ciento respecto a los niveles previos al proyecto.
Amplia oferta
Con la finalización de los trabajos, la dinámica de mercado ha cambiado y actualmente, existe un inventario acumulado de poco más de 5 mil propiedades, entre viviendas y predios, disponibles para renta o venta en la ciudad.
El exceso de oferta frente a la reducción de inquilinos foráneos ha obligado a los propietarios a disminuir sus expectativas económicas para atraer a residentes locales.

Marzuca Ferreiro señaló que la presión sobre el inventario inmobiliario no solo afectó a las casas habitación, sino también a bodegas y terrenos que operaron como centros logísticos, los cuales hoy también entran en una fase de disponibilidad.
La estabilización inmobiliaria cerró una etapa de rentabilidad extraordinaria para los arrendadores en la capital.
El sector prevé que los valores de los inmuebles continúen ajustándose hasta alcanzar niveles acordes a la capacidad adquisitiva real de los residentes permanentes de Chetumal, es decir hasta un 30 o 40 por ciento menor que en el periodo de bonanza.




