SANTIAGO, Chile, a 19 de mayo de 2026.— La muerte de Isidora, una niña de 2 años y 8 meses que cayó desde el piso 11 de un edificio en la comuna de Las Condes, abre el debate sobre la responsabilidad de los adultos a cargo del cuidado de menores y las condiciones de seguridad dentro de viviendas ubicadas en altura.
El caso ha generado conmoción en Chile, igual que el caso de Vicentito en México, el menor de tres años que falleció tras quedar encerrado durante varias horas en un automóvil. Mientras la investigación avanza, la Fiscalía busca reconstruir las horas previas a la tragedia y determinar posibles responsabilidades.
La menor se encontraba con su padre como parte de una visita regulada judicialmente. De acuerdo con antecedentes expuestos durante la audiencia de formalización y retomados por medios chilenos, Isidora llegó al departamento alrededor de las 11:00 horas para permanecer con él durante el día.
Según la investigación presentada por Fiscalía Oriente, al momento del hecho el padre y su pareja se encontraban descansando en otra habitación, mientras la niña permanecía sola en un dormitorio distinto del inmueble. La principal hipótesis sostiene que la menor habría tenido acceso a una ventana de esa habitación y desde ahí ocurrió la caída.
Horas previas bajo revisión
Durante la audiencia surgieron antecedentes sobre las actividades del imputado horas antes del hecho. El fiscal Jorge Reyes Henríquez señaló que testimonios recabados apuntan a que el hombre habría permanecido durante parte de la madrugada en el espacio de uso común del edificio y posteriormente acudido a una discoteca cercana, regresando cerca de las 5:00 de la mañana.
La Fiscalía sostuvo que estos elementos son relevantes para reconstruir la secuencia previa a la tragedia. Durante la audiencia también se mencionó que testigos refirieron un presunto consumo de alcohol durante el almuerzo del domingo.
Sin embargo, el Ministerio Público informó que los exámenes practicados para determinar un eventual consumo de alcohol u otras sustancias aún no habían sido incorporados a la carpeta investigativa al momento de la formalización.
Las mallas también forman parte de la investigación
Otro de los puntos que hoy concentra la atención corresponde a las condiciones de seguridad del departamento. Radio Bío Bío informó que un acuerdo aprobado por el Tribunal de Familia contemplaba medidas mínimas para las visitas de la menor, entre ellas la instalación de mallas de protección.
Según la tesis presentada por Fiscalía, estas habrían sido colocadas únicamente en sectores de la sala y comedor, pero no en el dormitorio donde estaba Isidora.
La investigación también sostiene que el padre no advirtió lo ocurrido de forma inmediata y habría sido alertado posteriormente por personal que acudió al edificio tras el reporte de vecinos.
El hombre fue formalizado por homicidio por omisión. El Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago decretó arraigo nacional y firma mensual mientras continúa una investigación fijada en 120 días.




