CIUDAD DE MÉXICO, a 19 de mayo de 2026.— Las colmenas mexicanas cerraron 2025 con una cifra poco común para el sector apícola. La producción nacional de miel alcanzó las 60 mil 297 toneladas, un volumen que marcó el nivel más alto reportado durante los últimos cinco años y mantuvo la tendencia de crecimiento observada en años recientes.
La cifra representó un incremento de cinco por ciento respecto a 2024, cuando se contabilizaron 57 mil 430 toneladas. El aumento también se refleja al comparar los registros, ya que en 2020 el volumen nacional fue de 54 mil 122 toneladas.
Los datos fueron dados a conocer en el marco del Día Mundial de las Abejas, una fecha enfocada en destacar la importancia de estos polinizadores y su relación con la producción alimentaria.
Una actividad que involucra a miles
Detrás de la producción nacional se encuentra una amplia cadena integrada por más de 47 mil productoras y productores distribuidos en distintas regiones del país, de acuerdo con datos del Atlas Nacional de las Abejas y Derivados Apícolas.
El mismo registro señala que México cuenta con 45 tipos de abejas productoras de miel, una diversidad que ha contribuido a mantener el reconocimiento de la miel mexicana por sus estándares de calidad e inocuidad tanto en el mercado nacional como internacional.
Actualmente el país ocupa el décimo lugar mundial entre 115 naciones productoras de miel, una posición que lo mantiene entre los principales referentes internacionales del sector.
Chiapas y Quintana Roo, entre las entidades con acciones de protección
Paralelamente al crecimiento productivo, autoridades federales mantienen estrategias enfocadas en la protección de polinizadores y el fortalecimiento de prácticas agrícolas sustentables.
Entre las acciones implementadas destacan campañas de coexistencia entre agricultura y apicultura para promover un mejor uso de plaguicidas, desarrolladas en coordinación con la Agencia Alemana de Cooperación al Desarrollo (GIZ) y el proyecto POLILAC.
Además, en oficinas de representación ubicadas en estados como Chiapas y Quintana Roo se pusieron en marcha medidas para reducir casos de intoxicación relacionados con la aplicación de plaguicidas. De manera paralela también se trabaja junto con la Semarnat en protocolos orientados a prevenir afectaciones a especies polinizadoras, incluida la abeja Apis mellifera.




