COATZACOALCOS, Ver., a 5 de junio de 2026.- La periodista Roxana Berenice Guzmán fue localizada con vida la tarde de este jueves en una barranca de Coatzacoalcos, Veracruz, luego de permanecer varios días privada de la libertad tras ser secuestrada por un grupo armado en el municipio de Nanchital. La comunicadora fue encontrada con diversas lesiones y trasladada para recibir atención médica.
De acuerdo con los primeros informes, habitantes de una colonia de Coatzacoalcos observaron a una mujer lesionada en una barranca y dieron aviso a los cuerpos de emergencia, quienes acudieron al sitio para confirmar que se trataba de la reportera desaparecida. Posteriormente, elementos de seguridad resguardaron la zona e iniciaron las diligencias correspondientes.
El caso provocó indignación nacional
La desaparición de Roxana Guzmán generó preocupación entre organizaciones periodísticas y defensores de la libertad de expresión luego de que el pasado 2 de junio hombres armados irrumpieron en su vivienda y la sacaron por la fuerza frente a sus familiares, un hecho que quedó registrado por cámaras de seguridad y se difundió ampliamente en redes sociales y medios de comunicación.
Tras la denuncia de los familiares, autoridades estatales y federales desplegaron un operativo para localizar a la comunicadora, incluyendo recorridos en municipios del sur de Veracruz, análisis de videograbaciones y trabajos de inteligencia para identificar a los responsables del secuestro.
La localización pone fin a incertidumbre
Durante los días que permaneció desaparecida, diversas organizaciones, periodistas y ciudadanos exigieron a las autoridades acelerar las investigaciones. Incluso, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló públicamente que la prioridad era encontrar a la reportera y garantizar su integridad física, mientras continuaban las labores de búsqueda.
Aunque la localización con vida de Roxana Guzmán representa un resultado positivo para sus familiares y colegas, la Fiscalía de Veracruz mantiene abiertas las investigaciones para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y determinar el móvil de la agresión. El caso vuelve a encender las alertas sobre los riesgos que enfrenta el gremio periodístico en distintas regiones del país.




