CIUDAD DE MÉXICO, a 17 de junio de 2026.- El proyecto del tren de pasajeros Saltillo-Nuevo Laredo avanzó en una de sus etapas más importantes con la adjudicación del contrato para construir la infraestructura que permitirá operar, supervisar y dar mantenimiento a la nueva ruta ferroviaria que conectará a Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
La Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI) otorgó la licitación internacional al consorcio conformado por Regiomontana de Construcción y Servicios (RECSA), COMSA y VISE, luego de que su propuesta alcanzara la mejor evaluación técnica y económica del proceso.
El contrato contempla una inversión de 7 mil 152.1 millones de pesos para diseñar y construir diversas instalaciones estratégicas que respaldarán la operación diaria del tren de pasajeros.
Entre las obras previstas se encuentran la Zona Integral de Control y Administración (ZICA) Derramadero, los Talleres y Cocheras García, la Zona de Inspección Las Torres, la Base de Mantenimiento Salinas Victoria y la ZICA Nuevo Laredo.
Estas instalaciones funcionarán como centros de control ferroviario, espacios de mantenimiento, inspección y resguardo de trenes, además de concentrar las labores administrativas necesarias para garantizar la operación del corredor.
Superó a otros competidores
De acuerdo con el fallo de la licitación, el consorcio ganador obtuvo una calificación total de 91.70 puntos, resultado de una evaluación técnica favorable y la puntuación máxima en el apartado económico.
La propuesta superó a la presentada por otro grupo empresarial integrado por Impulsora de Desarrollo Integral, Aldesa y China Civil Engineering Construction Corporation, que alcanzó una valoración global de 88.84 puntos.
El contrato será formalizado el próximo 22 de junio, mientras que el inicio de los trabajos está programado para el 25 de junio. El plazo de ejecución establecido por la autoridad es de 920 días naturales.
Una pieza fundamental del Plan Ferroviario Nacional
La infraestructura adjudicada forma parte del Plan Ferroviario Nacional, impulsado por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para ampliar y modernizar la red de transporte ferroviario de pasajeros en México.
El tren Saltillo-Nuevo Laredo es considerado uno de los proyectos prioritarios de esta estrategia. La ruta tendrá una longitud cercana a los 396 kilómetros y conectará algunos de los principales centros industriales y logísticos del noreste del país.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ha señalado que el corredor busca fortalecer la movilidad regional, reducir tiempos de traslado y mejorar la integración económica entre las entidades del norte y la frontera con Estados Unidos.
El proyecto contempla una inversión global superior a los 175 mil millones de pesos, contará con 11 estaciones y una demanda estimada de alrededor de 7 millones de pasajeros al año.
Además, se prevé que los trenes operen a velocidades de entre 160 y 200 kilómetros por hora, con la expectativa de que el servicio entre en funcionamiento durante 2028.
La adjudicación también representa un nuevo contrato para el mismo consorcio dentro del proyecto ferroviario. En abril pasado, RECSA, COMSA y VISE ya habían obtenido la licitación para construir varias de las estaciones contempladas en el tramo, consolidando así su participación en una de las obras de infraestructura más relevantes del actual sexenio.




