BACALAR, Q. Roo, a 20 de julio de 2026.— La Capitanía de Puerto de Chetumal realiza una evaluación técnica para determinar si la Laguna de Bacalar tiene capacidad para recibir un mayor número de embarcaciones sin comprometer la seguridad de la navegación ni el equilibrio ambiental de este destino turístico, de acuerdo con información difundida por medios locales.
El capitán de Puerto de Chetumal, Román Bustos Gómez, explicó que el análisis se desarrolla en coordinación con prestadores de servicios turísticos, quienes buscan ampliar la oferta de embarcaciones dedicadas a recorridos y actividades recreativas en la llamada Laguna de los Siete Colores.
Como parte del proceso, los empresarios del sector presentarán una propuesta formal que será revisada por la autoridad marítima. Entre los aspectos que se evaluarán destacan la seguridad de la navegación, la capacidad operativa de la laguna y el posible impacto ambiental que implicaría un incremento en el tránsito de embarcaciones.
De acuerdo con las declaraciones atribuidas al funcionario por medios locales, la decisión no estará basada únicamente en la demanda del sector turístico, sino en criterios técnicos que permitan determinar si existe margen para un crecimiento ordenado y compatible con la conservación del ecosistema.
Equilibrio entre turismo y conservación
Román Bustos Gómez recordó que Bacalar ha experimentado un aumento sostenido en la llegada de visitantes nacionales y extranjeros durante los últimos años, situación que también ha incrementado la demanda de paseos en lanchas, pontones, veleros y otras embarcaciones recreativas.
Ante ese panorama, la autoridad marítima considera necesario revisar de forma periódica las condiciones de operación en la laguna, reconocida por su riqueza ambiental y por albergar ecosistemas particularmente sensibles.
Entre los objetivos del análisis se encuentran evitar una posible saturación de embarcaciones, reducir riesgos para los usuarios y prevenir afectaciones a la calidad del agua y al entorno natural que distingue a este destino del sur de Quintana Roo.
Las publicaciones señalan que, una vez recibida la propuesta del sector náutico, se realizará una evaluación integral en la que podrían intervenir otras dependencias relacionadas con la protección ambiental y el ordenamiento de las actividades acuáticas.
Con base en los resultados de ese proceso se determinará si es posible autorizar nuevas embarcaciones, mantener el número actual de permisos o establecer límites y medidas regulatorias adicionales para favorecer un desarrollo turístico sostenible.




