CUERNAVACA, Mor., a 24 de junio de 2026.- Un desarrollo científico creado en México está abriendo nuevas posibilidades para el estudio de insectos vivos. Investigadores del Instituto de Ciencias Físicas (ICF) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lograron diseñar una trampa acústica capaz de mantener suspendidas moscas y otros insectos mediante ondas ultrasónicas, sin necesidad de sujetarlos físicamente.
La tecnología fue desarrollada por el equipo encabezado por Víctor Ulises Lev Contreras Loera en el Laboratorio de Óptica y Acústica del ICF, donde durante los últimos seis años se ha trabajado en el perfeccionamiento de dispositivos conocidos como levitadores acústicos.
El sistema utiliza dos estructuras enfrentadas que generan una cavidad en la que ondas ultrasónicas de alta intensidad producen campos acústicos capaces de atrapar objetos en puntos específicos llamados nodos de presión. En esas zonas, los organismos pueden permanecer suspendidos sin contacto físico, lo que permite realizar observaciones y mediciones sin alterar sus condiciones naturales.
Uno de los principales desafíos fue adaptar la tecnología para organismos vivos con formas complejas. Mientras que otros desarrollos similares han logrado inmovilizar objetos simples, como esferas, el equipo mexicano consiguió estabilizar insectos vivos mediante ajustes precisos en la intensidad y la fase de las ondas acústicas.
Una colaboración que llegó hasta Francia
La utilidad práctica de este avance llamó la atención de investigadores de la Universidad de Aix-Marsella, en Francia, quienes en 2022 contactaron al equipo de la UNAM en busca de una alternativa a los métodos tradicionales utilizados para inmovilizar insectos durante experimentos.
Los procedimientos convencionales suelen recurrir a ceras o adhesivos para sujetar a los organismos. En contraste, el ultrasonido permite mantenerlos suspendidos sin contacto directo, reduciendo posibles interferencias en los estudios.
Como parte de la colaboración, los científicos mexicanos enviaron levitadores acústicos a Francia y participaron durante tres años en investigaciones con moscas de las flores, insectos semejantes a las abejas. Los resultados de ese trabajo fueron publicados recientemente en la revista Annals of the New York Academy of Sciences.
Además de su aplicación en estudios biológicos, los levitadores acústicos desarrollados en la UNAM también se utilizan para investigar contaminación en agua mediante gotas levitadas. De acuerdo con sus creadores, la tecnología puede emplearse con líquidos y otros objetos con masa, ampliando su potencial para futuras investigaciones en diversas áreas científicas.




