CHIHUAHUA, Chih., a 6 de julio de 2026.– Detrás de las imágenes de un oso negro bañándose en un cuerpo de agua y frotándose contra un pino hay años de trabajo comunitario, monitoreo biológico y conservación en el Área de Protección de Flora y Fauna Campo Verde, en Chihuahua.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas informó que, mediante cámaras trampa colocadas por integrantes del Comité de Vigilancia y Monitoreo Comunitario, se lograron registrar escenas poco frecuentes del comportamiento del oso negro de la Sierra Madre Occidental.
El material muestra a un ejemplar dentro del agua, aparentemente para refrescarse y limpiarse. Después, el animal se incorpora sobre sus patas traseras para frotarse contra un pino, conducta que puede relacionarse con el alivio de la comezón y con el marcaje de territorio.
Aunque para muchas personas el video puede parecer sólo una escena curiosa de la vida silvestre, para los equipos de conservación representa información valiosa sobre la especie y el estado del ecosistema donde habita.
Vigilancia desde la comunidad
La instalación de las cámaras estuvo a cargo de Paulina Reyes Domínguez, habitante del Ejido El Largo y Anexos e integrante del Comité del APFF Campo Verde. Ella cuenta con más de dos años de experiencia en labores de monitoreo biológico y vigilancia comunitaria.
En el proyecto participan cinco personas de tres comunidades, quienes colaboran en la recopilación de datos sobre la fauna silvestre, apoyan al personal de la Conanp y ayudan a detectar posibles ilícitos ambientales dentro del área protegida y su zona de influencia.
La Conanp explicó que el monitoreo con cámaras trampa es una herramienta fundamental para conocer qué especies de vertebrados terrestres habitan en las áreas naturales protegidas o utilizan estos espacios como rutas de desplazamiento.
Gracias a estos registros es posible identificar comportamientos, interacciones con otras especies, presencia de hembras con crías, ejemplares juveniles y señales relacionadas con la salud de los animales.
La dependencia señaló que la presencia recurrente del oso negro en Campo Verde es una señal positiva, ya que refleja que el bosque conserva las condiciones necesarias para su permanencia y reproducción.
Además, al tratarse de una especie sombrilla, proteger al oso negro también ayuda a conservar a muchas otras especies que comparten su territorio.
La Conanp resaltó que estos resultados demuestran la importancia de mantener activos, capacitados y equipados a los comités comunitarios, pues su labor acerca a la sociedad al conocimiento de la biodiversidad del país y fortalece la protección de los ecosistemas.




