Por Staff
CD. HIDALGO, Chis, a 17 de julio de 2026.- Un fuerte sismo de magnitud 7.4 volvió a poner a prueba a México este viernes, luego de que un movimiento de gran intensidad sacudiera las costas de Chiapas, generando evacuaciones, incertidumbre por una posible alerta de tsunami y una serie de réplicas que mantienen bajo vigilancia a las autoridades.
El terremoto tuvo su origen en el océano Pacífico, frente a la costa chiapaneca, cerca de Ciudad Hidalgo, y se sintió con fuerza en Chiapas y Oaxaca, además de percibirse en otras entidades del país como Tabasco, Veracruz, Puebla, Estado de México y Ciudad de México, donde miles de personas abandonaron edificios como medida preventiva.
Instantes después del movimiento, autoridades marítimas activaron una alerta preventiva por posible tsunami, debido a la posibilidad de cambios en el nivel del mar en algunas zonas del Pacífico.
El Pacífico mexicano bajo vigilancia
El SSN confirmó que el sismo dio paso a diversas réplicas, un fenómeno normal tras un terremoto de esta magnitud, por lo que llamó a la población a mantenerse alerta sin caer en rumores y seguir únicamente la información emitida por las autoridades.
En Chiapas, brigadas de Protección Civil realizaron recorridos en hospitales, escuelas, carreteras, puentes e infraestructura estratégica para verificar posibles daños. Hasta las primeras horas posteriores al evento, no se habían reportado pérdidas humanas ni afectaciones graves, aunque las inspecciones continuaban.
El terremoto también reavivó el debate sobre el funcionamiento de la alerta sísmica, ya que en varias ciudades no se activó el sistema de avisos.
De acuerdo con la Plataforma Digital de Alertamiento y Gestión Integral de Riesgos de México, el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) no activó la alerta sísmica tras el terremoto de magnitud 7.4 debido a dos factores técnicos. El primero es que Chiapas no cuenta con cobertura de sensores del SASMEX, por lo que el movimiento no pudo ser detectado desde su zona de origen. El segundo es que el sismo fue identificado únicamente cuando las ondas llegaron a las estaciones sensoras ubicadas en Oaxaca, donde la energía registrada ya no superó los umbrales establecidos para emitir la alerta.
Por esta misma razón, la aplicación SASSLA tampoco envió un aviso anticipado. La plataforma precisó que ambos sistemas funcionaron conforme a su diseño, ya que únicamente pueden generar alertamientos para sismos ocurridos dentro de su área de cobertura.





