CIUDAD DE MÉXICO, a 15 de julio de 2026.— México modificará la composición de la parte central de las monedas de 10 pesos que sean fabricadas a partir de este año, luego de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público autorizó el uso de acero recubierto de níquel en sustitución de la alpaca plateada empleada hasta ahora.
La medida quedó establecida en una resolución oficial que permite iniciar la acuñación de las nuevas piezas durante el ejercicio 2026, una vez que concluyan las adecuaciones técnicas necesarias para su producción.
El ajuste no significa la creación de una nueva denominación ni implica que las monedas que actualmente se encuentran en circulación pierdan su validez. Hacienda dejó claro que las piezas elaboradas con la aleación anterior conservarán su poder liberatorio y podrán seguir utilizándose para realizar pagos.
Dos tipos de monedas podrán circular al mismo tiempo
Con la entrada en vigor de la resolución, las monedas con centro de alpaca plateada podrán convivir con aquellas fabricadas con acero recubierto de níquel, sin que exista diferencia en su valor legal.
Esto significa que comercios, bancos y usuarios deberán aceptar ambas versiones mientras continúen oficialmente en circulación. El retiro de las piezas anteriores únicamente podría ser determinado por el Banco de México.
La modificación se desprende de un decreto publicado en enero de 2026, mediante el cual se actualizaron las opciones permitidas para la composición metálica de la moneda de 10 pesos.
Posteriormente, la Junta de Gobierno del Banco de México aprobó proponer a la Secretaría de Hacienda la utilización del acero recubierto de níquel, al considerar que era la alternativa más adecuada para la parte central de la pieza.
El diseño no cambia por ahora
La resolución únicamente se refiere al material empleado en el centro de la moneda y no anuncia modificaciones en su diámetro, denominación o elementos gráficos.
La parte exterior continuará diferenciándose del núcleo central, manteniendo la apariencia bimetálica que caracteriza a las monedas de 10 pesos actualmente utilizadas en México.
Aunque las nuevas piezas podrán comenzar a acuñarse durante 2026, el documento no precisa cuándo serán puestas en circulación ni en qué momento llegarán a manos de los usuarios.
Por ello, el cambio podría notarse de manera gradual conforme se fabriquen y distribuyan nuevas monedas en el país.
La disposición entró en vigor el día hábil siguiente a su publicación oficial y fue firmada por el titular de la Secretaría de Hacienda, Édgar Abraham Amador Zamora.
Las autoridades insistieron en que no será necesario realizar canjes ni acudir a instituciones bancarias, ya que las monedas actuales seguirán conservando su valor de 10 pesos hasta que el Banco de México determine lo contrario.




