Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, QRoo, a 11 de febrero de 2026.- Investigadores y alumnos del Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH) han desarrollado un dispositivo capaz de detectar, de manera remota, fallas en sistemas de energía solar, generadores y de almacenamiento.
Esta innovación busca ser la solución definitiva para comunidades aisladas como Xcalak, donde un apagón puede durar más de tres días debido a la dificultad que representa para los técnicos, por su lejanía.
El núcleo de esta tecnología es un sistema de alertas luminosas de cuatro colores que indica al usuario qué tan grave es el problema eléctrico, el objetivo es que las familias no dependan totalmente de especialistas externos para fallas menores.
Los apagones en esas zonas por fallas simples representan entre un 70 y 80 por ciento de los casos; y este dispositivo alerta sobre desperfectos que el mismo usuario puede arreglar, como un cable desconectado o una batería sulfatada.
El 20 ó 30% de los casos de apagones son considerados de intensidad media y pueden resolverse con este dispositivo y mediante manuales sencillos e instrucciones proporcionadas por el ITCH.
Sólo en casos graves señalados como alerta roja, se requiere la intervención técnica de CFE o especialistas, quienes ya sabrán de antemano qué herramientas llevar gracias al diagnóstico remoto.
Afectaciones al bolsillo
La falta de energía en la costa no sólo es una incomodidad, es un golpe directo al bolsillo, explicó Julio Cruz Arguello, investigador del ITCH, quien señaló que los pescadores pierden cientos de kilogramos de producto por falta de refrigeración durante los apagones largos. Además, el pescado en descomposición desechado genera focos de infección y contaminación en las playas.

Con esta nueva herramienta, el ITCH monitoreará desde una red central en Chetumal cada dispositivo instalado. Al detectar una falla, se contactará al habitante para darle asistencia remota inmediata, evitando esperas de varios días y gastos innecesarios en técnicos privados.
La comunidad de Xcalak fue elegida para la primera fase experimental debido a las condiciones extremas de salitre y corrosión que enfrentan sus sistemas eléctricos.
Ingenieros del ITCH brindarán talleres a los habitantes para que aprendan a interpretar las alarmas y manuales; las alertas llegarán directamente a la central del Tecnológico para un seguimiento en tiempo real, las 24 horas del día.
Y esta autonomía de los usuarios, reduce la dependencia total de la CFE y de las empresas que venden los equipos solares, pero no ofrecen mantenimiento rápido.




