CHETUMAL, Q. Roo, a 31 de julio de 2026.- Después de semanas marcadas por apagones que afectaron la vida diaria de cientos de familias del sur de Quintana Roo, autoridades estatales, representantes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y delegados comunitarios acordaron un plan de trabajo para intentar reducir las interrupciones del servicio en 25 comunidades rurales de Othón P. Blanco y Bacalar.
La reunión fue encabezada por la secretaria de Gobierno, Cristina Torres Gómez, quien sostuvo una mesa de trabajo con representantes de las localidades para revisar las principales fallas que enfrentan y definir acciones inmediatas que permitan mejorar el suministro eléctrico.
Entre los primeros acuerdos se estableció que la CFE iniciará en los próximos días labores de mantenimiento mediante una empresa contratista, mientras que los propios habitantes colaborarán con la limpieza de las franjas donde pasan las líneas de conducción, una medida que busca evitar que la vegetación provoque nuevas fallas durante esta temporada.
Mantenimiento y revisión de la red
Dentro del plan también se contempla realizar un balanceo de carga en los transformadores de la comunidad de Limones, una acción técnica que permitirá distribuir mejor la energía y disminuir las sobrecargas que, de acuerdo con las autoridades, han sido una de las causas de los apagones.
Asimismo, se programó la poda de árboles que interfieren con el tendido eléctrico en predios particulares, la revisión de algunos medidores reportados por los usuarios, supervisiones periódicas al estado de las líneas de conducción y la detección de conexiones irregulares que puedan afectar el funcionamiento de la red.
Las autoridades señalaron que estas acciones se realizarán de manera coordinada entre la CFE, el Gobierno del Estado y los habitantes de las comunidades involucradas.

Un problema que lleva semanas afectando a la población
Los constantes apagones han generado inconformidad entre habitantes del sur de Quintana Roo durante los últimos meses. En Chetumal, vecinos denunciaron pérdidas de alimentos, daños en aparatos electrónicos e incluso afectaciones en el suministro de agua potable, ya que muchas viviendas dependen de bombas eléctricas para abastecerse.
La molestia ciudadana llegó al punto de convocar movilizaciones para exigir una solución definitiva, luego de que los cortes de energía se volvieran frecuentes, especialmente durante los periodos de mayor calor.
En días recientes, autoridades estatales también informaron que la CFE mantiene un programa de modernización de la infraestructura eléctrica en Quintana Roo. Como parte de ese proyecto se contempla una inversión de 200 mil millones de pesos y la construcción de una nueva subestación en Chetumal, obra que busca fortalecer el suministro en la capital del estado y beneficiar también al municipio de Bacalar al reducir la sobrecarga que actualmente enfrenta la red.
Aunque las obras de gran escala continúan en proceso, el nuevo plan acordado con las comunidades rurales busca atender las fallas más urgentes mientras avanzan los proyectos de infraestructura que la CFE desarrolla en la región.




