Por Staff
METAPA DE DOMÍNGUEZ, Chis., a 27 de junio de 2026.– En medio de los desafíos que enfrenta la industria ganadera por la expansión del gusano barrenador, los gobiernos de México y Estados Unidos inauguraron una moderna planta para producir 100 millones de moscas estériles cada semana, infraestructura que busca contener una plaga que ha afectado el comercio pecuario y la seguridad sanitaria de la región.
El acto fue encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke L. Rollins, quienes coincidieron en que la cooperación bilateral es indispensable para enfrentar amenazas que trascienden las fronteras.

Desde Chiapas, Sheinbaum sostuvo que la nueva planta envía un mensaje de que la cooperación internacional genera prosperidad cuando existe respeto mutuo, diálogo y reconocimiento de la soberanía de cada nación.
La planta, ubicada en Metapa de Domínguez, representa una inversión conjunta superior a 50 millones de dólares y permitirá reforzar la estrategia de erradicación mediante la liberación de insectos estériles, técnica que ya fue utilizada con éxito décadas atrás para eliminar la plaga en Norteamérica.

Como parte del fortalecimiento de la estrategia, el embajador estadounidense Ronald D. Johnson anunció una nueva inversión de 83.8 millones de dólares, recursos que servirán para ampliar la capacidad de producción y reforzar los mecanismos de vigilancia sanitaria en ambos lados de la frontera.
Protección del patrimonio sanitario
El secretario de Asuntos Internacionales Agroalimentarios, Julio Berdegué Sacristán, afirmó que la planta simboliza una nueva etapa de colaboración entre ambos gobiernos para proteger el patrimonio sanitario compartido, mientras que autoridades mexicanas informaron que más de 2 mil especialistas, 4 mil técnicos de Sembrando Vida y cientos de miles de productores participan ya en las acciones de contención.
La apertura de esta biofábrica ocurre después de que el brote del gusano barrenador provocara restricciones al ingreso de ganado mexicano hacia Estados Unidos y encendiera las alertas sanitarias en ambos países, por lo que las autoridades confían en que la nueva infraestructura contribuya a recuperar el control de la plaga y fortalecer la competitividad del sector pecuario.




