Por staff
El estudio “Perfil del Deudor Mexicano 2025”, revela una realidad preocupante: el 72% de las personas endeudadas gasta más de lo que ingresa, principalmente por mala administración financiera y falta de educación económica.
Para realizar el perfil, se analizaron más de 30 mil clientes activos al cierre de 2025, señala que la deuda promedio nacional alcanza los 193 mil 198 pesos, cifra que representa un incremento del 6.3% respecto a los 181 mil 751 pesos registrados en 2024. En contraste, el ingreso promedio mensual bajó, al ubicarse en 24 mil 426 pesos, frente a los 25 mil 166 pesos del año anterior, lo que amplía la brecha financiera.
El grupo con mayor número de deudores se concentra en edades productivas. Las personas de 31 a 35 años representan el 21% del total, con una deuda promedio de 175 mil 192 pesos. Le sigue el grupo de 36 a 40 años, que equivale al 16% de los deudores, con un adeudo promedio de 205 mil 392 pesos.
Los más endeudados
Aunque no concentran el mayor número de casos, los montos más elevados de deuda se presentan en personas de mayor edad. El grupo de 41 a 45 años registra un adeudo promedio de 221 mil 620 pesos, mientras que el nivel más alto corresponde a los mayores de 66 años, con una deuda promedio de 292 mil 090 pesos, reflejo de compromisos financieros acumulados a lo largo del tiempo.
En contraste, el grupo con menor nivel de endeudamiento es el de 21 a 25 años, que representa apenas el 4% de los deudores y mantiene una deuda promedio de 79 mil 283 pesos, aunque el estudio advierte una incorporación cada vez más temprana al sistema crediticio.
Al respecto, Javier Salmerón, Co-Country Manager de Bravo en México, advirtió que el problema va más allá del ingreso:
“Cuando no existe claridad sobre los ingresos, una planeación presupuestal efectiva y hábitos de consumo responsables, las personas enfrentan riesgos que comprometen su estabilidad económica”, señaló.
Ante este panorama, Bravo reafirmó su compromiso con soluciones integrales contra el sobreendeudamiento, priorizando el acompañamiento y la educación financiera. A través de iniciativas como Academia Bravo, la empresa busca empoderar a las personas, sin importar su edad, para recuperar el control de sus finanzas, evitar nuevos ciclos de deuda y construir una estabilidad económica sostenible a largo plazo.




