CHETUMAL, QRoo, a 29 de septiembre de 2026.- La carrera por la gubernatura de Quintana Roo ya tiene límites definidos en materia de gasto. El Instituto Electoral de Quintana Roo estableció que las campañas de 2027 podrán utilizar hasta 40 millones 620 mil 87 pesos, mientras que las precampañas tendrán un techo de 8 millones 124 mil 17 pesos.
Los montos serán aplicables a partidos políticos, coaliciones, candidaturas comunes y candidaturas independientes que participen en el próximo proceso electoral estatal.
La definición de estos topes marca uno de los primeros parámetros financieros rumbo a la disputa por el Ejecutivo estatal, en momentos en que comienzan a tomar forma los movimientos políticos previos a la elección.
También habrá límite para las precampañas
El monto de 8.1 millones de pesos fijado para las precampañas también deberá ser respetado por quienes busquen competir mediante una candidatura independiente.
Con estas cifras, partidos y aspirantes tendrán que definir la distribución de recursos destinados a propaganda, recorridos, actos públicos y otras actividades relacionadas con la promoción electoral, sin rebasar los límites establecidos por la autoridad electoral.
Los topes de gasto forman parte de las reglas con las que se busca mantener condiciones similares entre quienes participen en la contienda y establecer controles sobre los recursos utilizados durante las distintas etapas del proceso.
El límite más alto corresponderá a la campaña por la gubernatura, con poco más de 40.6 millones de pesos, mientras que la fase previa quedará restringida a poco más de 8.1 millones.
La definición de estos montos ocurre meses antes del inicio de la etapa más intensa del proceso electoral de 2027 y permitirá a los partidos comenzar a proyectar sus estrategias financieras.
Además de respetar los límites establecidos, quienes participen en la elección deberán reportar sus gastos conforme a las reglas de fiscalización electoral.
Con los topes ya definidos, el proceso rumbo a la renovación de la gubernatura comienza a tomar forma también en el terreno financiero, donde cada candidatura tendrá un margen máximo para desarrollar su campaña.




