Por Eugenio Pacheco
Chetumal, Quintana Roo, a 22 de diciembre de 2025.– En el marco del Día Nacional de la Cultura Maya, autoridades estatales y dignatarios tradicionales destacaron el proceso de transformación que viven los pueblos originarios de la entidad, en el que el desarrollo económico avanza de la mano de la preservación de su identidad ancestral.
Desde el santuario de la Cruz Parlante, Enrique Chuc Cen, director del Instituto para el Desarrollo del Pueblo Maya (INMAYA), subrayó que la vida en la zona maya ha registrado una evolución significativa en las últimas décadas, impulsada por la consolidación de una justicia indígena basada en usos y costumbres, establecida desde la década de los noventa, así como por el impacto de programas sociales que han fortalecido la economía comunitaria.

Logros
Entre estos apoyos, destacó el impulso a mujeres emprendedoras, quienes han logrado llevar sus productos con bordados de identidad maya a mercados nacionales e internacionales, trascendiendo fronteras y generando ingresos para sus comunidades.
Asimismo, mencionó proyectos estratégicos como Maya Ka’an y “Puerta al Mar”, este último orientado a facilitar el acceso de la zona maya hacia la costa, con el objetivo de acercar el desarrollo turístico a los pueblos originarios sin vulnerar su entorno natural ni su tejido social.

Celebración
Durante las actividades conmemorativas, la gobernadora Mara Lezama Espinosa recorrió los centros ceremoniales acompañada por integrantes del Gran Consejo Maya, entre ellos su presidente, Simón Camal, así como diversos dignatarios de la región.
“La cultura maya está más viva que nunca; es un ejemplo no solo para las generaciones del presente, sino también para las del futuro”, expresó la mandataria, al destacar que esta civilización es uno de los pilares de la humanidad.
Recordó los aportes científicos y culturales del pueblo maya, como la creación y uso del número cero, el desarrollo del sistema numérico vigesimal, la implementación de una escritura fonética y silábica propia, así como su capacidad de florecer como una civilización avanzada en un entorno de selva tropical.




