Ciudad de México, a 27 de enero de 2026.- India y la Unión Europea firmaron este martes un tratado de libre comercio calificado por líderes y analistas como “el acuerdo de los acuerdos”, tras casi dos décadas de negociaciones intermitentes. El pacto fue anunciado durante la cumbre bilateral en Nueva Delhi y marca un antes y un después en las relaciones económicas entre ambas potencias, en un contexto de tensiones comerciales globales y reacomodos geopolíticos.
En términos de población, el acuerdo crea una zona de libre comercio de cerca de dos mil millones de personas, al sumar a la India (más de 1.4 mil millones) y a los 27 países de la UE. Para dimensionarlo, este mercado es varias veces mayor en población que el integrado por Estados Unidos, Canadá y México, lo que explica la magnitud económica y estratégica del tratado.
Uno de los ejes centrales del acuerdo es la reducción o eliminación de aranceles en más del 96% de los bienes comercializados. India accedió a recortar de forma gradual aranceles históricamente altos, como los del sector automotriz (de hasta 110% a 10% en cinco años) y bebidas alcohólicas, mientras que la UE abrirá su mercado a productos indios como textiles, farmacéuticos, químicos, joyería y productos marinos.
¿Qué ganó cada parte?
Para Europa, el tratado promete ahorros cercanos a 4 mil millones de euros en aranceles y la posibilidad de duplicar exportaciones a la India en la próxima década. Para India, el acceso preferencial al mercado europeo fortalece a sus exportadores y consolida su posición como potencia manufacturera y tecnológica. Algunos sectores agrícolas sensibles quedaron fuera del acuerdo para proteger a productores locales.
El acuerdo no se limita al intercambio de bienes. Incluye compromisos para simplificar aduanas, mejorar la cooperación regulatoria, facilitar la movilidad laboral de jóvenes profesionales y avanzar en una agenda paralela de seguridad y transición verde, con apoyos financieros europeos para la reducción de emisiones en la industria india.
Medios internacionales coinciden en que este tratado posiciona a India y la UE como actores clave del comercio global, reduciendo su dependencia de otros mercados y enviando un mensaje claro a favor del libre comercio en tiempos de incertidumbre. Aunque aún requiere ratificaciones internas, la firma ya es vista como uno de los acuerdos económicos más importantes de la década.




