Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Quintana Roo, a 06 de enero de 2026.– El Centro de Atención a Víctimas de Violencia del Sistema DIF Quintana Roo alertó sobre una preocupante tendencia social, al registrar al menos 10 personas cada mes que acuden a la institución con la intención de recluir a sus padres adultos mayores en casas hogar, argumentando falta de tiempo o recursos económicos.
La directora del área, Christian Dzul Guzmán, informó que los solicitantes son, en su mayoría, hijos e hijas que, por motivos laborales o personales, buscan desentenderse del cuidado de sus progenitores.
Detalló que existe un patrón recurrente en estos casos, donde predominan hombres de entre 65 y 80 años, cuyos hijos justifican el abandono al señalar que fueron figuras ausentes, violentas o que no cumplieron con sus responsabilidades de crianza durante su infancia.
Abandono como “cobro de factura”
De acuerdo con la funcionaria, se trata de un fenómeno que definió como un “cobro de factura” emocional, en el que el abandono de los adultos mayores se utiliza como una forma de represalia por el mal ejercicio de la paternidad en el pasado.
El DIF Estatal subrayó que cuenta con lineamientos estrictos para el ingreso de personas a estancias de cuidado, y precisó que la institución solo interviene cuando existe una ausencia total de redes de apoyo familiar.

“Mientras los adultos mayores cuenten con familiares, es responsabilidad de estos últimos hacerse cargo de ellos”, enfatizó Dzul Guzmán.
Opciones de atención
En la capital del estado opera la Casa Hogar para Adultos Mayores, administrada por el DIF Quintana Roo, donde se brinda estancia, alimentación y asistencia social de manera gratuita, aunque también se reciben donaciones de asociaciones y personas de la sociedad civil.
Asimismo, funcionan dos estancias tipo “Club del Adulto Mayor”, con horarios de 7 de la mañana a 7 de la noche, donde las familias pueden dejar a sus adultos mayores para realizar actividades recreativas, ejercicios y juegos, además de recibir alimentación, a cambio de una cuota de recuperación, la cual se determina mediante estudios socioeconómicos.
Aunque no se trata de personas extremadamente longevas, este sector de la población enfrenta condiciones críticas de vulnerabilidad, advirtió la funcionaria. Señaló que, en muchos casos, los adultos mayores son condenados al aislamiento e incluso a la falta de alimentos dentro de sus propios hogares, antes de que sus familiares intenten entregarlos al sistema estatal.




