Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 23 de enero de 2026.-La percepción de inseguridad en Othón P. Blanco no es una cifra al azar; tiene rostro y se vive en las calles.
A pesar de que autoridades estatales presumen una baja en delitos graves, la realidad cotidiana para el ciudadano de a pie es distinta. Más del 70% de la población se siente insegura, temerosa de sufrir un robo a casa habitación o un asalto a mano armada, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Ante este panorama, la regidora Erika Cornelio Ramos, presidenta de la Comisión de Seguridad Ciudadana, presentó su plan de trabajo para este 2026, en el que expone con claridad las principales carencias del municipio.
Las cifras son alarmantes: Othón P. Blanco cuenta con apenas 260 policías municipales; sin embargo, debido a los turnos de 24 horas, en la práctica solo 130 agentes patrullan diariamente para proteger a una población que supera los 290 mil habitantes.
“Matemáticamente, las cuentas son graves y el resultado es un solo policía disponible para cuidar a más de 2 mil 200 ciudadanos”, advirtió la regidora.
Zona rural, en total indefensión
Si en la capital del estado la situación es crítica, en la zona rural el panorama es aún más preocupante. A partir del 1 de enero de 2026, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) desapareció oficialmente los Cuerpos de Defensas Rurales.
Con esta medida, 86 comunidades del municipio, especialmente en la Ribera del Río Hondo, perdieron el respaldo de ejidatarios que durante casi un siglo apoyaron en la vigilancia de caminos y poblados.
Sin Ejército y sin policías suficientes, el campo ha quedado a merced de la delincuencia, subrayó Cornelio Ramos.
Vulnerabilidad ante desastres
El plan de trabajo también advierte que Chetumal navega “a ciegas” frente a los desastres naturales, debido a que el Atlas de Riesgo está desactualizado, lo que impide prevenir encharcamientos e inundaciones que colapsan la ciudad cada vez que llueve.
A esta problemática se suma un Cuerpo de Bomberos que opera con recursos mínimos y que requiere refuerzos inmediatos para responder de manera adecuada a emergencias.
Entre las prioridades para este 2026, desde la Comisión de Seguridad Ciudadana se plantea rescatar las casetas policiales, muchas de ellas hoy convertidas en nidos de vandalismo, cuando deberían funcionar como puntos de auxilio.
Asimismo, se destacó la urgencia de dejar de depender únicamente de discursos y gestionar recursos federales y estatales para la adquisición de armas, patrullas y mejor equipamiento, además de focalizar los esfuerzos en colonias con mayores índices de robos a casa habitación y asaltos armados.
Desde el cabildo, la regidora fue enfática: la inseguridad ciudadana no se combate con estadísticas de oficina, sino con presupuesto y policías en la calle.
Mientras las patrullas sigan siendo un objeto difícil de ver en las colonias populares, el sentimiento de inseguridad entre los chetumaleños no disminuirá, advirtió.




