Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 03 de febrero de 2026.– Con una cifra que marca un antes y un después, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este martes el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo 2026-2030, una estrategia que movilizará 5.6 billones de pesos en más de mil 500 proyectos a lo largo del país, con el objetivo de detonar crecimiento económico, fortalecer servicios básicos y reducir brechas regionales.
“Cuando la inversión pública es mayor en infraestructura, hay mayor crecimiento de la economía”, dijo la mandataria, quien aseguró que la intención del plan es potenciar la inversión pública en México para el bienestar.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, durante la conferencia matutina, subrayó que los dos brazos de la inversión pública son el crecimiento económico sostenido y la expansión de los servicios básicos.
Detalló que más de la mitad de los recursos (54%) se concentrarán en el sector energético, seguido por trenes (16%), carreteras (14%), puertos (6%), salud (6%) y agua (3%), entre otros rubros estratégicos. La inversión combinará recursos públicos con esquemas mixtos y coinversión privada.
El plan se estructura en cuatro pilares estratégicos, entre los que destaca la creación de un Consejo de Planeación Estratégica de Inversión, así como ajustes normativos para agilizar proyectos y facilitar la participación de capital privado bajo la rectoría del Estado.
En su intervención, la subsecretaria María del Carmen Bonilla Rodríguez afirmó que el plan permitirá acelerar las inversiones del Plan México y dar certidumbre financiera de largo plazo.
Con esta hoja de ruta, el nuevo gobierno coloca a la infraestructura como uno de los motores centrales de su política económica para el periodo 2026-2030.




