Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 04 de febrero de 2026.- Pescadores de Punta Catalán, en la comunidad de Calderitas, han solicitado formalmente a las autoridades estatales y federales la creación de un programa oficial para la captura de jaiba.
Un recurso abundante en la Bahía de Chetumal, y que es considerado uno de los elementos más esenciales en el alma de la cocina tradicional de mariscos en el sur de Quintana Roo.
Hoy es una actividad limitada
El proyecto, actualmente bajo análisis técnico por la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPE), busca regularizar una actividad que hoy se realiza de forma limitada, transformándola en una fuente de ingresos estable y sustentable para las cooperativas locales.
La importancia de esta iniciativa radica en el peso cultural de la especie. La jaiba es la materia prima esencial para platillos emblemáticos de la región, como el chilpachole, las jaibas rellenas, al mojo de ajo, en chipotle y el arroz con mariscos, básicos en el menú de los restaurantes de Calderitas, la zona de Bacalar y Huay Pix, así como la capital del estado.
Actualmente, en el mercado local el precio promedio del kilo de jaiba entera oscila entre 120 y 160 pesos, mientras que la pulpa limpia puede alcanzar entre 350 y 450 pesos, dependiendo de la temporada.
Se estima que el sector restaurantero de la zona sur demanda mensualmente entre 4 y 6 toneladas para cubrir el consumo local y turístico, volumen que hoy se surte de manera irregular o proviene de otros estados como Campeche.

Buscan pesca sustentable
Debido a que la zona de captura se encuentra dentro del Santuario del Manatí, el titular de la SEDARPE, Jorge Aguilar Osorio, precisó que el Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas (IBANQROO) supervisa los modelos de manejo.
“La jaiba es un recurso abundante y de alto valor y el objetivo es establecer volúmenes controlados que permitan a las familias mejorar sus ingresos sin alterar el equilibrio ecológico del área protegida”, señaló el funcionario.
Con la formalización de este programa, se espera que los pescadores de Punta Catalán y de Calderitas en general, dejen de depender exclusivamente de especies en declive, como el caracol rosado o la langosta, y aprovechen el potencial de la jaiba, consolidando a Calderitas como el principal polo productor y gastronómico de este crustáceo en la entidad.




