Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 22 de junio de 2026.- La conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum volvió a colocarse en el centro de la conversación pública, no solo por los temas de gobierno, sino por la inesperada aparición del Pato Merlín, figura viral que ha captado la atención nacional.
El evento, realizado en Palacio Nacional, tenía como objetivo abordar asuntos de política interior, economía y relaciones internacionales, pero terminó generando un fuerte impacto mediático por la irrupción del animal.
El Pato Merlín, acompañado por su familia, ha sido presentado en redes sociales como un símbolo del ingenio popular y del fenómeno digital que mezcla entretenimiento con identidad cultural.
Durante la conferencia, la interacción de la presidenta con el ave fue breve, pero suficiente para detonar una ola de comentarios en medios digitales y plataformas sociales, donde el episodio fue interpretado como un gesto de comunicación política no convencional.
¿Merlín como marca?
De acuerdo con información confirmada por la propia familia y retomada por distintos medios nacionales, la dueña del Pato Merlín, Karla Ivette Gómez, iniciará este lunes el proceso de registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), con el objetivo de proteger la imagen del ave viral.
La decisión surge tras el crecimiento acelerado de la popularidad del Pato Merlín, fenómeno que ha trascendido redes sociales hasta convertirse en un referente mediático durante el contexto del Mundial 2026, lo que ha generado interés comercial de diversas empresas.
La propietaria ha señalado que la intención principal del registro es evitar el uso no autorizado de la imagen del pato, considerado ya parte de su entorno familiar y de su identidad cotidiana.
Un fenómeno internacional
Especialistas en comunicación señalan que este tipo de eventos refuerzan la estrategia de la agenda mediática híbrida, donde lo político convive con lo viral para ampliar el alcance del mensaje gubernamental.
El fenómeno también abre debate sobre la forma en que la opinión pública digital influye en la narrativa presidencial y en la percepción de los actos oficiales.




