Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, 23 de junio de 2026.– Después de conquistar las redes sociales y convertirse en un símbolo espontáneo de la afición mexicana durante la Copa del Mundo, Merlín cambió por un momento los estadios y las celebraciones futboleras para emprender una travesía distinta: descubrir la riqueza de la gastronomía mexicana.
El popular pato participó en una experiencia culinaria que reunió algunos de los sabores más representativos del país, destacando la variedad de ingredientes, técnicas y tradiciones que han dado fama internacional a la cocina nacional.
La experiencia forma parte de “México de Mis Sabores”, un festival gastronómico impulsado por la Secretaría de Turismo del Gobierno de México como uno de los principales componentes del denominado Mundial Social 2026, una estrategia que busca ampliar el impacto de la Copa del Mundo más allá de los estadios mediante actividades culturales, turísticas y de convivencia para residentes y visitantes.
El proyecto se desarrolla del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Campo Marte 26 Santander, en la Ciudad de México, donde miles de asistentes podrán disfrutar de una muestra representativa de la cocina nacional. El programa contempla recorridos semanales por distintas regiones del país, con la participación de chefs, cocineras tradicionales y productores locales que ofrecerán platillos, postres y bebidas típicas, convirtiendo a la gastronomía en uno de los grandes protagonistas de la fiesta mundialista.
La propuesta gira en torno a un mensaje sencillo: México no solo se vive a través de sus paisajes y su cultura, también puede conocerse mediante los platillos que forman parte de la vida cotidiana de millones de personas.
Identidad mexicana
Desde recetas tradicionales transmitidas por generaciones hasta antojitos que forman parte de la identidad de barrios, mercados y comunidades, el recorrido mostró la diversidad que caracteriza a la cocina mexicana.
El fenómeno de Merlín, nacido de manera espontánea en las calles de la Ciudad de México durante los festejos mundialistas, ha demostrado una capacidad poco común para conectar con el público, al grado de ser considerado por muchos aficionados como la mascota no oficial del torneo.
Ahora, esa popularidad se utiliza para impulsar una invitación abierta a descubrir los sabores que hacen de México uno de los destinos gastronómicos más importantes del planeta.




