CIUDAD DE MÉXICO, 4 de agosto de 2026.— Aspirantes aceptados en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) promovieron juicios de amparo contra la cancelación del examen de ingreso 2026 y la aplicación de una nueva evaluación presencial. Los recursos legales buscan que la institución respete los resultados obtenidos antes de detectar irregularidades en el proceso de admisión.
Yamile Flor impugna la cancelación
Yamile Flor Nechar Álvarez, aceptada en la licenciatura en Derecho de la UNAM, presentó una de las primeras demandas de amparo entre el 28 y el 29 de julio. La aspirante impugna la cancelación del examen, la convocatoria y el instructivo del Concurso de Selección para Licenciatura 2026, así como los actos que frenaron su incorporación a la Universidad.
Yamile Flor también reclama la negativa de la UNAM a recibir sus documentos y formalizar su inscripción en Derecho, carrera para la cual obtuvo un lugar. Como medida cautelar, solicitó suspender los actos reclamados mientras el juzgado analiza el caso, con el objetivo de evitar que la institución desconozca su resultado; sin embargo, la protección no había sido concedida.
José Carlos Rodríguez Romero promovió otro amparo junto con aspirantes aceptados en la licenciatura en Arquitectura de la UNAM. El recurso cuestiona la decisión de dejar sin efectos el examen original y obligar a los seleccionados a presentar un examen de control presencial, anunciado para cerca de 58 mil participantes.
Juzgados revisan los amparos
Los expedientes quedaron en los juzgados Noveno y Decimotercero de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México. Hasta el 4 de agosto, las demandas de amparo no habían sido admitidas, debido a que las juezas Verónica Yessel Beltrán Murguía y Adriana Judith Uribe Vidal concedieron cinco días a los aspirantes para aclarar los actos reclamados y corregir irregularidades en sus escritos. Si incumplen los requerimientos, los recursos podrían desecharse.
La UNAM decidió aplicar un examen de control después de identificar un incremento atípico de puntajes elevados en la evaluación en línea, incluso en licenciaturas de alta demanda como Medicina y Derecho. Mientras la Universidad organiza la nueva prueba presencial, los aspirantes que acudieron a los tribunales sostienen que obtuvieron resultados legítimos y exigen conservar los lugares asignados.




