CIUDAD DE MÉXICO, a 01 de octubre de 2026.- Agua, despensas, maquinaria y personal continúan llegando a comunidades golpeadas por Polo en el noroeste del país, mientras el huracán Rachel mantiene condiciones de riesgo en buena parte del Pacífico mexicano, con lluvias fuertes, viento y oleaje elevado desde Baja California Sur hasta el sur del litoral.
La mayor movilización se mantiene en Sonora. Un total de 4 mil 878 elementos navales realiza recorridos, traslados de habitantes, limpieza de vialidades, retiro de escombros y tareas de auxilio en las zonas afectadas.
Uno de los puntos atendidos es Las Guásimas, donde se habilitó un puente aéreo con un helicóptero MI-17 para trasladar 200 despensas y alrededor de 700 litros de agua potable.
La operación se extendió hacia Sinaloa. El buque Isla Tiburón llegó a Topolobampo con mil 600 paquetes de alimentos, más de 4 mil litros de agua potable, tres vehículos y maquinaria pesada para reforzar las labores de recuperación.
Rachel mantiene riesgos en las costas
Mientras continúan los trabajos por Polo, las condiciones meteorológicas siguen complicando el escenario. El Servicio Meteorológico Nacional señaló en su reporte de las 06:00 horas de este jueves que Rachel continuaría intensificándose al sur de Baja California Sur y reforzaría las lluvias en Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit y Jalisco.
Para el sur de Baja California Sur se pronosticaron lluvias muy fuertes, rachas de viento de 60 a 70 kilómetros por hora y oleaje de cuatro a seis metros. Sinaloa, Nayarit y Jalisco también podrían registrar precipitaciones muy fuertes y olas de tres a cuatro metros en sus costas.
El riesgo se extiende hacia otras zonas del litoral. En Oaxaca se supervisan albergues en Santa María Huatulco, Pluma Hidalgo y San Miguel del Puerto, mientras brigadas y vehículos permanecen disponibles para atender afectaciones por las lluvias.
También se ordenaron cierres preventivos a la navegación mayor en los puertos de Manzanillo y San Blas, así como a embarcaciones menores en Puerto Vallarta.
El episodio mantiene dos frentes abiertos en el Pacífico, con comunidades todavía en recuperación por Polo y nuevas precauciones ante los efectos asociados a Rachel.




