Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, 21 de julio de 2026.— Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) registraron dos sitios arqueológicos en la Costa Grande de Guerrero que permanecieron habitados tras la conquista española, aportando nueva evidencia sobre la transición entre el mundo prehispánico y el periodo colonial.
El hallazgo forma parte de las acciones de seguimiento a las obras de infraestructura del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, específicamente en el proyecto de ampliación de la autopista Pátzcuaro-Lázaro Cárdenas, donde arqueólogos realizaron inspecciones para garantizar la protección del patrimonio cultural antes del inicio de los trabajos.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que este registro demuestra la importancia de incorporar la protección del patrimonio desde la planeación de las obras públicas.
“La intervención del INAH permite prevenir afectaciones y, al mismo tiempo, recuperar información sobre comunidades que vivieron la transición entre el mundo prehispánico y el periodo colonial”, expresó.
Las inspecciones, realizadas entre el 25 y el 30 de marzo de 2026, incluyeron recorridos terrestres y sobrevuelos con drones en el municipio de La Unión de Isidoro Montes de Oca, con el propósito de identificar posibles vestigios arqueológicos.
Lo que esconde Camutla
Uno de los principales descubrimientos fue el sitio conocido como Camutla, ubicado cerca de la desembocadura del río La Unión en el océano Pacífico. En una superficie de ocho hectáreas, los investigadores localizaron 39 estructuras, además de terrazas, altares, muros de contención, posibles áreas habitacionales y espacios cívico-ceremoniales con pequeñas estelas aún en pie.
Los análisis históricos permitieron asociar el asentamiento con el antiguo poblado de Camutla, mencionado en documentos del siglo XVI, con una ocupación que abarca desde el Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.) hasta el Colonial Temprano (1521-1600 d.C.).
El segundo sitio corresponde al antiguo poblado tolimeca de Sacualpa, previamente registrado como Los Ticuiches, donde destaca una gran plataforma de 160 metros de largo por 110 de ancho, acompañada por otra estructura de 140 metros, además de montículos habitacionales y abundante cerámica prehispánica.
Desafian la conquista
Los especialistas señalaron que ambos asentamientos ofrecen información clave para comprender cómo algunas comunidades lograron sobrevivir a la conquista española antes de ser abandonadas, principalmente por la reorganización política y las cargas tributarias impuestas durante el Virreinato.
Durante la inspección también fueron revisados otros diez sitios arqueológicos de la región, cuatro de los cuales requerirán polígonos de protección precautoria debido a su cercanía con el trazo carretero.

El arqueólogo Rodolfo Lobato Rodríguez, responsable de la investigación, afirmó que estos trabajos fortalecen la conservación del patrimonio y permiten recuperar información sobre etnias hoy desaparecidas, mientras que Miguel Pérez Negrete destacó que los resultados contribuirán a mejorar las estrategias de manejo y preservación de estos bienes culturales.




