PARÍS, Fra., a 21 de agosto de 2026.- Los agujeros negros siguen guardando preguntas difíciles de responder, incluso para la astronomía moderna. Sin embargo, una estrella recién identificada en el centro de la Vía Láctea podría convertirse en una de las mejores herramientas para conocer qué ocurre en las inmediaciones de uno de estos objetos extremos.
Se trata de S301, considerada la estrella más rápida conocida de nuestra galaxia. Cuando alcanza el punto más cercano de su órbita alrededor de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo ubicado en el centro de la Vía Láctea, llega a velocidades de aproximadamente 25 mil kilómetros por segundo, equivalentes a más del 8% de la velocidad de la luz.
El hallazgo fue realizado por un equipo internacional mediante el Interferómetro del Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral, instalado en Paranal, Chile, y fue presentado en un estudio de la colaboración GRAVITY+ publicado en la revista científica Nature.
S301 completa una vuelta alrededor de Sagitario A* en apenas 8.7 años. En su máxima aproximación pasa a cerca de mil 780 millones de kilómetros del agujero negro, aproximadamente 12 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.

Una estrella para estudiar la rotación de un agujero negro
Lo que hace especialmente valiosa a S301 no es únicamente su velocidad. Su cercanía a Sagitario A* provoca que su movimiento sea sensible a efectos relativistas que son mucho más difíciles de observar en estrellas que pasan a mayor distancia.
De acuerdo con la relatividad general, un agujero negro que gira puede alterar el espacio-tiempo que lo rodea. Ese efecto produce pequeños cambios en las trayectorias de los cuerpos cercanos, y estudiar con precisión la órbita de S301 podría permitir a los astrónomos detectar esas modificaciones.
El artículo científico señala que la estrella presenta una órbita extremadamente cerrada y que, dependiendo de su orientación, puede alcanzar entre 25 mil y 25 mil 600 kilómetros por segundo en su punto más cercano al agujero negro.
Los investigadores estiman que las observaciones realizadas durante aproximadamente la próxima década podrían ofrecer una posibilidad real de medir directamente el giro de Sagitario A* mediante el comportamiento orbital de S301. El estudio considera a esta estrella una de las primeras herramientas prácticas para intentar esa medición a través de la dinámica estelar.
La historia de S301 también intriga a los científicos. Su elevada excentricidad sugiere que pudo haber formado parte de un sistema binario que se acercó demasiado a Sagitario A*. La enorme fuerza gravitatoria habría separado a las dos estrellas, dejando a S301 atrapada alrededor del agujero negro mientras su compañera era expulsada a gran velocidad.
Las futuras observaciones serán clave. S301 tendrá su siguiente aproximación importante a Sagitario A* en 2031, y los científicos planean seguir su trayectoria con GRAVITY+ y nuevos instrumentos del Extremely Large Telescope. Para el público, la pequeña estrella que viaja a velocidades difíciles de imaginar podría terminar ayudando a responder una de las grandes preguntas de la astronomía: cómo se comporta realmente un agujero negro cuando algo se acerca lo suficiente.




