Por Staff
SAN JUAN TEOTIHUACÁN, Edomex., a 27 de abril de 2026.– A una semana del ataque armado que sacudió a uno de los destinos turísticos más emblemáticos del país, autoridades instalaron arcos detectores de metal en todos los accesos de la zona arqueológica de Teotihuacán, como parte de un nuevo protocolo de seguridad.
Los dispositivos, cinco en total, permiten identificar objetos metálicos al paso de los visitantes y activar revisiones adicionales en caso de alerta, reforzando así los controles de ingreso al sitio.
La decisión se da tras el tiroteo del 20 de abril, cuando un hombre de 27 años abrió fuego desde lo alto de la Pirámide de la Luna, provocando la muerte de una turista canadiense y lesiones a 13 personas de diversas nacionalidades.
El ataque, que duró menos de media hora, obligó al cierre temporal del sitio y evidenció vulnerabilidades en los esquemas de seguridad de espacios turísticos de alta afluencia.
En respuesta, el gobierno federal y el INAH implementaron medidas inmediatas, incluyendo revisión de pertenencias, presencia policiaca reforzada y control de accesos, además de los nuevos detectores.
Visitantes que han acudido tras la reapertura han señalado que la mayor presencia de seguridad genera una percepción de mayor confianza, aunque también implica tiempos de acceso más prolongados.
El sitio, que recibe millones de turistas cada año, busca recuperar su flujo habitual en medio de un contexto de mayor vigilancia y control.
Con este ajuste, las autoridades pretenden equilibrar la seguridad del visitante con la preservación de la experiencia turística en uno de los principales símbolos culturales de México.




