WASHINGTON, a 26 de abril de 2026.– A un día del ataque armado registrado durante la cena de corresponsales en Washington, autoridades federales avanzan en la investigación para esclarecer quién está detrás del intento de agresión en uno de los eventos políticos y mediáticos más relevantes de Estados Unidos.
El incidente ocurrió la noche del 25 de abril en el hotel Washington Hilton, cuando un hombre armado intentó cruzar un punto de control de seguridad. La rápida intervención del Servicio Secreto de Estados Unidos permitió contener la situación y evacuar al presidente Donald J. Trump, así como a otros funcionarios y asistentes.
De acuerdo con información confirmada por autoridades y reportes de medios internacionales, el presunto agresor fue identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, residente de Torrance, California. Según fuentes policiales, el individuo realizó entre cinco y ocho disparos dentro del recinto y portaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos al momento de su detención.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que habría actuado solo. Sin embargo, el FBI mantiene abiertas todas las hipótesis mientras analiza pruebas balísticas, armas aseguradas, grabaciones de seguridad —incluidas cámaras en la zona donde residía el sospechoso— y testimonios de testigos.
Investigación en curso
El director del FBI, Kash Patel, indicó que se revisará a fondo el historial del detenido para determinar si existen vínculos adicionales o motivaciones específicas. También informó que se realizan entrevistas a personas presentes en el evento y que cualquier información será evaluada como parte de las diligencias.
Autoridades federales ejecutaron además un cateo en el domicilio del sospechoso en California, donde continúan recolectando evidencia. De manera preliminar, se ha señalado que el individuo habría expresado su intención de atacar a funcionarios del gobierno, aunque este dato sigue bajo verificación oficial.
En un mensaje difundido en Truth Social, Trump afirmó que el atacante fue neutralizado por agentes “muy valientes” que actuaron con rapidez. También informó que un oficial resultó herido por disparo a corta distancia, pero salvó la vida gracias a su chaleco antibalas.
Posteriormente, el mandatario ofreció detalles sobre la evacuación y reconoció que inicialmente intentó retrasar su salida para entender lo que ocurría. “Quería ver qué estaba pasando”, señaló, aunque finalmente fue retirado por los agentes de seguridad. También explicó que en un primer momento pensó que el ruido correspondía a la caída de un objeto, antes de identificar que se trataba de disparos.
Tras el incidente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció en redes sociales. “La violencia no debe ser nunca el camino”, expresó, al tiempo que celebró que Trump y su esposa se encuentren fuera de peligro y envió un mensaje de respeto.
La cena de corresponsales, que se realiza fuera de la Casa Blanca, volvió a poner en el centro del debate los retos de seguridad en eventos de alto perfil. Mientras tanto, las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el móvil del ataque y confirmar si se trató de un agresor solitario.




