Por Staff
Punta Venado, QRoo., a 12 de octubre de 2026.— La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó de manera parcial y condicionada el Proyecto Venado, promovido por Residencial Punta Venado, S.A. de C.V., al limitar las construcciones permitidas y establecer medidas para proteger el manglar y otros ecosistemas de la zona.
En respuesta a los señalamientos sobre las posibles afectaciones ambientales del desarrollo turístico, la dependencia precisó que el resolutivo permite construir 30 suites y 23 residencias, en lugar de las 50 suites y 33 residencias solicitadas originalmente por la empresa.
Niegan obras para proteger el manglar
Entre las restricciones destaca la negativa a construir 108 cuartos de hotel, debido a que su ubicación incumplía la franja de protección de 100 metros respecto al manglar. También fueron rechazadas otras instalaciones, como una planta de ósmosis inversa, albercas y diversos accesos, incluidos senderos y andadores hacia la playa.
La Semarnat aclaró que las 111.559 hectáreas corresponden a la superficie total del predio y no representan una autorización para desmontar o construir en toda esa extensión. Las obras permitidas deberán limitarse a las zonas identificadas como compatibles con el desarrollo, de acuerdo con el estudio de zonificación ambiental.
El proyecto deberá conservar áreas naturales
La autorización establece que al menos 75 por ciento de la superficie de duna costera y berma rocosa deberá mantenerse en estado natural. Además, la empresa tendrá que conservar una franja equivalente al 20 por ciento de la superficie del predio para mantener corredores biológicos y reducir la fragmentación de los ecosistemas.
Durante la evaluación se incorporaron opiniones técnicas de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), la Comisión Nacional Forestal (Conafor), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), entre otras instancias.
Falta otro permiso para avanzar
La dependencia puntualizó que el desarrollo aún requiere una autorización de cambio de uso de suelo en terrenos forestales, trámite que, al 11 de octubre de 2026, no había sido presentado por la empresa. Este procedimiento constituye una evaluación adicional a la autorización de impacto ambiental.
El antecedente del proyecto se remonta al 4 de junio de 2024, cuando la DGIRA negó una primera solicitud por incumplimientos relacionados con la protección del manglar y las tortugas marinas. La empresa ingresó nuevamente el trámite el 26 de septiembre de ese año y, tras entregar información complementaria y actualizar componentes y superficies, obtuvo una autorización parcial. La Semarnat subrayó que la compañía solo podrá ejecutar las obras expresamente autorizadas y deberá cumplir todas las condiciones del resolutivo.




