Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 26 de febrero de 2026. – La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en la entidad inició el análisis de los alcances de la reforma que reduce la jornada laboral a 40 horas semanales.
Manuel Moguel Manzur, presidente local del organismo, advirtió que la implementación de esta medida presenta desafíos particulares para un sector donde predomina el trabajo “al destajo”.
Según el líder empresarial, la dinámica actual de la construcción permite a albañiles, electricistas y plomeros, entre otros, laborar jornadas de hasta 10 o 12 horas para maximizar su avance y, por ende, su percepción económica semanal.
Limitar la jornada a 40 horas podría generar como efectos inmediatos serios retrasos operativos por el menor tiempo efectivo de trabajo en las obras, especialmente en la zona norte del estado.

Disminución en las percepciones de los trabajadores
Para los empresarios del ramo, la transición que iniciará en 2027, con una reducción de dos horas por año, obligará a modificar las estrategias de nómina.
Moguel Manzur señaló que, para no detener los proyectos, las empresas tendrán que optar por contratar a un mayor número de obreros para cubrir los periodos de descanso.
Además de gestionar horas extra, pues el límite permitido será de 12 horas adicionales por semana, ya que exceder este margen dispararía los costos salariales al tener que pagarse hasta como tiempo triple.
La reforma impactará directamente a las 120 empresas afiliadas a la CMIC en el estado, en un contexto de recuperación tras un 2025 complejo, dijo el entrevistado.
Actualmente, el sector representa el 11% del total de trabajadores registrados ante el IMSS en el estado, lo que equivale a un aproximado de 100,000 personas laborando activamente en esta industria.
Se tienen contabilizadas alrededor de 286 empresas constructoras que operan bajo el seguimiento de la CMIC y de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) en la entidad.
A pesar de haber enfrentado una caída en el valor de producción durante 2025, la industria apuesta por una recuperación sólida este año, con una meta de generación de 25,000 nuevos empleos.
Finalmente, el empresario dijo que la CMIC indicó que utilizarán el resto del año para evaluar alternativas que permitan equilibrar el bienestar y descanso de los trabajadores con la viabilidad financiera y operativa de las constructoras en Quintana Roo.




