Por Staff
CHETUMAL, Q. Roo, a 30 de septiembre de 2026.- Los pastos en Chetumal se han secado casi por completo y las reservas de emergencia que los ganaderos guardaban para el estiaje ya están en las últimas. La sequía prolongada sigue apretando y el sector ganadero comienza a resentir con mayor fuerza sus efectos.
Los productores prepararon forraje y alimento adicional pensando en el periodo más seco, pero la falta de lluvia se ha extendido más de lo esperado. Ahora, las reservas comienzan a agotarse y el panorama para los ganaderos locales no luce nada alentador.
El ganado comienza a resentir la escasez de alimento natural. Con los potreros prácticamente sin pasto, los rancheros tienen que echar mano de lo poco que les queda o buscar alternativas que, en muchos casos, representan un mayor gasto para mantener a los animales.

Esta sequía prolongada no representa solamente un mal momento para el sector: también está impactando de manera directa en la economía de los productores locales. La preocupación aumenta debido a que el forraje externo se encarece y no todos cuentan con los recursos suficientes para sostener ese gasto durante un periodo prolongado.
En Chetumal, donde la ganadería representa una actividad importante, la falta de agua y pasto está poniendo a prueba la capacidad de los productores para mantener sus animales. Mientras tanto, los pastizales permanecen secos y sin señales suficientes de recuperación.
A la espera de que regresen las lluvias, los ganaderos buscan alternativas para evitar que la situación se agrave. Por ahora, el estiaje está consumiendo las reservas que habían previsto para enfrentar la temporada seca y el margen de maniobra comienza a reducirse.




