QUERÉTARO, QRO., a 5 de febrero de 2026.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que la soberanía nacional “no se negocia ni se entrega”, al encabezar la ceremonia por el 109 aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917, desde el Teatro de la República.
Durante su discurso, la mandataria subrayó que México no regresará a un régimen de privilegios ni corrupción, ni aceptará convertirse en colonia o protectorado de ningún país. Recalcó que el Estado mexicano no entregará sus recursos naturales y sostuvo que el país “no se doblega, no se arrodilla y no se vende”.
Sheinbaum destacó que la Constitución de 1917 es uno de los mayores logros históricos del pueblo de México y un parteaguas del constitucionalismo mundial, al surgir de una insurgencia popular que transformó la relación entre los poderes y reconoció por primera vez derechos sociales fundamentales.
Entre ellos, mencionó los derechos laborales como la jornada máxima, el salario mínimo, la organización sindical y la seguridad social, los cuales —dijo— marcaron una diferencia frente a otros modelos constitucionales de su época.
Ante gobernadores, integrantes del gabinete federal, legisladores y el ministro presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, la presidenta recordó que durante 36 años de políticas neoliberales se impuso un modelo privatizador que profundizó la desigualdad y favoreció a una minoría.
Señaló que, bajo ese esquema, se aprobaron reformas contrarias al interés público y se entregaron bienes estratégicos del país, como minas, bancos, ferrocarriles, puertos, aeropuertos y servicios públicos, lo que —afirmó— debilitó la soberanía nacional.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades federales, estatales y representantes de los tres Poderes de la Unión, quienes atestiguaron el mensaje de defensa constitucional pronunciado por la titular del Ejecutivo federal.




