Por: Melisa Herrera
PLAYA DEL CARMEN, QRoo, a 21 de agosto de 2026.– El avance de la plaga de gusano barrenador en territorio mexicano mantiene en alerta roja a las autoridades sanitarias y al sector pecuario. Cerca de cumplirse año y medio desde la detección del primer caso en el sureste del país, los reportes oficiales indican que la situación continúa exigiendo una respuesta coordinada entre los productores y las instituciones gubernamentales.
En el caso específico de Quintana Roo, la Sedarpe informó que el estado registra ya 1,300 casos confirmados desde marzo de 2025. La problemática se concentra fuertemente en los municipios del sur, donde las condiciones geográficas y climáticas han favorecido la presencia de la larva en hatos ganaderos, complicando las labores de erradicación definitiva.
Panorama nacional y despliegue de apoyo a ganaderos
Las cifras compartidas por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) ubican el acumulado nacional en más de 38,800 casos detectados entre finales de 2024 y agosto de 2026. Aunque estados como Chiapas, Oaxaca y Veracruz presentan los mayores volúmenes de afectación, la presencia del parásito sigue latente en gran parte de las zonas rurales productivas.
Ante este escenario de emergencia fitosanitaria, las autoridades mantienen la entrega constante de insumos médicos directamente en las comunidades más vulnerables. Las brigadas técnicas continúan recorriendo los ejidos para brindar asesoría especializada a los pequeños y medianos productores, buscando contener los contagios y proteger la sanidad del sector pecuario regional.
El esfuerzo conjunto entre el gobierno estatal y las asociaciones ganaderas busca evitar un repunte mayor antes del cierre del año. Mientras las inspecciones de campo no se detienen, la meta sigue siendo frenar la dispersión de la larva y salvaguardar la economía de cientos de familias que dependen de la ganadería en el sureste mexicano.




