CIUDAD DE MÉXICO, a 8 de junio de 2026.- Las papitas, frituras de maíz y botanas de trigo forman parte de la rutina diaria de millones de mexicanos. Están presentes en reuniones, fiestas, loncheras, oficinas y hasta en los viajes por carretera. Sin embargo, un reciente estudio de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) encontró que en varios productos la información nutrimental declarada en el empaque no coincide con los resultados obtenidos en laboratorio.
La investigación, publicada en la edición de junio de la Revista del Consumidor, analizó 67 productos comercializados en el país, entre ellos 33 papas fritas, cuatro botanas elaboradas a base de papa, 24 frituras de maíz y seis frituras de trigo. Además de verificar el contenido neto y el cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-051 sobre etiquetado, el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor revisó los niveles de grasa, proteína, sodio y otros componentes nutrimentales.
Aunque todos los productos cumplieron con la cantidad neta indicada en sus empaques, el estudio detectó diversas inconsistencias en la información comercial.
Más grasa, más sodio y menos proteína
Las conclusiones de Profeco muestran que 13 productos contenían más grasa de la que declaraban, 10 tenían menos proteína y siete registraron más sodio del reportado en sus etiquetas.
Entre los productos con más sodio del declarado aparecen Great Value Papas Jalapeño Crujientes, Great Value Papas Adobadas Crujientes, Great Value Tiritas sabor Queso, Great Value Chicharrones Fuego, Great Value Chicharrones sabor Chile Limón, Sabritones Rodacas sabor Sal y Limón y Totis Donitas Chile y Limón.
El caso más llamativo fue Great Value Chicharrones Fuego. El producto reporta 1,300 miligramos de sodio por cada 100 gramos, pero el análisis encontró 2,828 miligramos. También destacó Great Value Tiritas sabor Queso, que declara 360 miligramos y contiene 1,003 miligramos por cada 100 gramos.
En el apartado de grasa, Profeco identificó diferencias en Great Value Papas Jalapeño Crujientes, Valley Foods Potato Chips Limón Crujiente, Doritos Nacho, Bokados Boka-Chitos, Takis Chile Limón, Churritos Naturasol, Valley Foods Chips sabor Original, Great Value Chicharrones Fuego, Great Value Chicharrones sabor Chile Limón, Sol Tubi-Papa Adobada, Totis Pap’s, Totis Pap’s Corte Casero y Valley Foods Potato Chips Ridge Crujiente.
Asimismo, los productos con menos proteína de la declarada fueron Great Value Papas Queso Jalapeño Crujientes, Great Value Papas Adobadas Crujientes, Sol Tubi-Papa Rifaditas, Totis Pap’s Corte Casero, Fritos sabor Chile y Limón, Quesabritas, Rancheritos Original, Tostitos, Sabritones Rodacas sabor Sal y Limón y Totis Donitas Limón y Sal.
El caso del queso que no era queso
Además de las diferencias nutrimentales, el estudio encontró un caso de información comercial no veraz. Se trata de Bokados Boka-Chitos, cuya presentación destaca la leyenda “+ queso”, aunque las pruebas realizadas por el laboratorio determinaron que el producto no contiene queso.
Profeco recordó que el etiquetado frontal de advertencia sigue siendo una herramienta importante para identificar productos con exceso de sodio, calorías o grasas saturadas. También recomendó moderar el consumo de este tipo de alimentos, especialmente en personas con hipertensión, diabetes o problemas de peso.
La dependencia destacó que el consumo frecuente de botanas ultraprocesadas puede contribuir al desarrollo de sobrepeso, obesidad, enfermedades cardiovasculares y diabetes.
El estudio cobra relevancia si se considera que, de acuerdo con datos citados por la propia Profeco, en 2025 cada mexicano consumió en promedio 10.9 kilogramos de botanas saladas al año, una cifra que refleja la enorme presencia de estos productos en la alimentación cotidiana.




