Por Staff
CHETUMAL, QRoo., 27 de julio de 2026.- La acumulación masiva de sargazo ya no solo afecta las playas del Caribe mexicano. Ahora, la presión ejercida por la macroalga ha comenzado a erosionar el camino de terracería que comunica Mahahual con Uvero, en la Costa Maya, provocando el colapso de parte de uno de sus carriles y generando preocupación entre empresarios turísticos y habitantes de la región.
De acuerdo con representantes de la iniciativa privada, el peso del sargazo acumulado sobre la franja costera ha ocasionado un deslave que prácticamente hizo desaparecer la mitad de la vía en algunos tramos, convirtiéndola en un riesgo para automovilistas, prestadores de servicios y turistas que utilizan diariamente esta ruta. Fotografías difundidas por empresarios muestran el deterioro progresivo del camino, considerado un acceso estratégico para diversos atractivos de la Costa Maya.
Ante esta situación, integrantes del sector turístico solicitaron al Gobierno de Quintana Roo destinar recursos del fondo de cruceristas para rehabilitar la carretera y evitar que el problema continúe agravándose mientras se implementan las acciones del programa integral para atender el arribo masivo de sargazo. Advirtieron que, de no actuar con rapidez, podrían registrarse afectaciones a la movilidad, al turismo y a la actividad económica de la zona.
Impacto en la economía local
El camino Mahahual-Uvero es utilizado por visitantes nacionales y extranjeros, así como por habitantes y trabajadores que prestan servicios en hoteles, restaurantes y centros recreativos del destino. Su deterioro representa un desafío adicional para la región, que enfrenta una de las temporadas de sargazo más intensas de los últimos años.
Especialistas han advertido que, además de afectar la imagen turística, el sargazo puede acelerar procesos de erosión costera, alterar el equilibrio de los ecosistemas marinos y generar pérdidas económicas para comunidades cuya actividad depende del turismo y la pesca. La situación en la Costa Maya evidencia que los efectos de esta macroalga ya trascienden las playas y comienzan a impactar la infraestructura y la conectividad regional.




