CIUDAD DE MÉXICO, a 27 de agosto de 2026.- La carrera universitaria que una persona elige puede traducirse en diferencias de miles de pesos al mes una vez que entra al mercado laboral. En México, mientras los profesionistas de Matemáticas registran un ingreso promedio cercano a 30 mil pesos mensuales, quienes estudiaron Diseño curricular y pedagogía reciben alrededor de 16 mil pesos.
La diferencia no es menor. Compara Carreras 2026, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), calcula una brecha de casi 14 mil pesos al mes entre las carreras ubicadas en los extremos del ranking salarial.
El nuevo análisis también trae un cambio relevante. Matemáticas desplazó a Medicina general, que había ocupado durante tres años consecutivos el primer lugar entre las carreras con mayores ingresos. La distancia entre Matemáticas y Diseño curricular y pedagogía equivale a una brecha de 47 por ciento.
La herramienta analiza las condiciones laborales de 65 licenciaturas y 14 carreras técnicas mediante variables como ingresos, desempleo, informalidad y riesgo laboral. Por primera vez, también incorpora una medición sobre qué tan relacionada está la ocupación de los profesionistas con la carrera que estudiaron.
Las 10 carreras mejor pagadas en México
De acuerdo con Compara Carreras 2026, estos son los ingresos promedio mensuales:
- Matemáticas — 29 mil 887 pesos.
- Medicina general — 27 mil 823 pesos.
- Finanzas, banca y seguros — 27 mil 290 pesos.
- Arquitectura y urbanismo — 26 mil 822 pesos.
- Ciencias políticas — 26 mil 95 pesos.
- Electrónica, automatización y aplicaciones de la mecánica-eléctrica — 25 mil 953 pesos.
- Construcción e ingeniería civil — 25 mil 603 pesos.
- Diseño industrial, de moda e interiores — 25 mil 503 pesos.
- Planeación, evaluación e investigación educativa — 25 mil 490 pesos.
- Ciencias computacionales — 24 mil 983 pesos.
El resultado de Matemáticas destaca también por su evolución. El estudio señala que su ingreso real creció cerca de 41 por ciento respecto de 2020, el mayor incremento observado entre las carreras mencionadas en esa comparación. En general, 62 de las 65 licenciaturas analizadas registran actualmente ingresos reales superiores a los de 2020.
¿Cuáles son las carreras con menores ingresos?
En el otro extremo se concentran principalmente áreas educativas, sociales, humanísticas y de atención a las personas.
- Diseño curricular y pedagogía — 15 mil 934 pesos.
- Orientación e intervención educativa — 16 mil 240 pesos.
- Trabajo y atención social — 16 mil 266 pesos.
- Planes multidisciplinarios o generales del campo de ciencias sociales y estudios del comportamiento — 17 mil 56 pesos.
- Sociología y antropología — 17 mil 137 pesos.
- Terapia y rehabilitación — 17 mil 141 pesos.
- Gastronomía y servicios de alimentos — 17 mil 532 pesos.
- Formación docente en educación básica nivel preescolar — 17 mil 620 pesos.
- Nutrición — 17 mil 773 pesos.
- Literatura — 17 mil 973 pesos.
Sin embargo, el propio IMCO advierte que el salario no debe utilizarse como único indicador para evaluar una profesión. Dos carreras con ingresos similares pueden presentar condiciones muy distintas de informalidad o desempleo.
Como ejemplo, Formación docente primaria y Criminología y criminalística tienen ingresos cercanos a 18 mil pesos, pero sus tasas de informalidad son muy diferentes: 12 y 38 por ciento, respectivamente.
Tener licenciatura todavía representa una ventaja
Más allá de las diferencias entre carreras, el estudio encuentra que cursar educación superior continúa asociado con mejores ingresos.
Entre 2020 y 2025, México sumó más de 3.3 millones de personas con licenciatura o posgrado. En ese periodo, el ingreso real promedio de los profesionistas pasó de 16 mil 151 a 17 mil 795 pesos mensuales, un crecimiento de 10.2 por ciento.
Además, las personas con educación superior ganan en promedio 74 por ciento más que quienes concluyeron únicamente el bachillerato.
No todo el panorama es favorable. La tasa de desempleo entre los grupos comparables bajó de 5 a 3 por ciento entre 2020 y 2025, pero la informalidad avanzó de 22 a 24 por ciento. Es decir, aumentaron las posibilidades de encontrar ocupación, aunque no necesariamente un empleo formal con mejores condiciones.
Más de la mitad termina trabajando en otra cosa
Por primera vez, el IMCO calculó qué proporción de profesionistas trabaja en un empleo directamente relacionado con aquello que estudió. El resultado indica que 54 por ciento se desempeña en un campo diferente.
El organismo aclara que esto no necesariamente representa un problema. Una persona puede trasladar los conocimientos adquiridos durante la universidad hacia otras actividades y sectores. La dificultad aparece cuando el profesionista termina ocupando un puesto que requiere un nivel educativo inferior al que posee.
Entre quienes no ejercen su carrera, las actividades administrativas, ventas y comercio concentran a más de 1.2 millones de personas. Además, quienes trabajan fuera de su área reciben en promedio 20 por ciento menos que aquellos que sí ejercen lo que estudiaron.
Aun así, el título conserva una ventaja económica. Los profesionistas que trabajan fuera de su campo ganan 61 por ciento más que las personas cuyo máximo nivel educativo es bachillerato y tienen una tasa de informalidad de 26 por ciento, frente a 49 por ciento entre quienes sólo cursaron educación media superior.
Para el IMCO, la discusión sobre qué estudiar debe ir más allá de elegir entre vocación y salario. El organismo plantea fortalecer desde el bachillerato la orientación vocacional con información sobre costos, condiciones laborales, instituciones y oportunidades regionales, de manera que los jóvenes conozcan con mayor claridad el panorama que podrían enfrentar una vez terminada la universidad.




