Ciudad de México, a 16 de febrero de 2026.- En México, el cáncer infantil continúa siendo un problema de salud pública que avanza de forma silenciosa pero constante. Cada año se detectan entre 5 000 y 7 000 nuevos casos de cáncer en niñas y niños, principalmente en menores de 18 años, lo que representa una de las principales causas de mortalidad por enfermedad en este grupo poblacional.
Dentro de los distintos tipos de cáncer infantil, la leucemia destaca como el más frecuente, al concentrar cerca del 65 % de los diagnósticos en el país. Este tipo de cáncer afecta directamente a la sangre y la médula ósea, y suele presentarse de manera repentina, lo que dificulta su detección en etapas tempranas.
Segunda causa de muerte
De acuerdo con datos oficiales, el cáncer es la segunda causa de muerte en niñas y niños de entre 5 y 14 años en México, solo por debajo de los accidentes. En este contexto, la leucemia se posiciona como una de las principales causas de fallecimiento entre los menores que padecen algún tipo de cáncer, lo que refleja la urgencia de fortalecer la atención oncológica pediátrica.
Mientras que en países con sistemas de salud más robustos la tasa de supervivencia infantil por cáncer supera el 80 %, en México esta cifra se mantiene entre 50 y 57 %. Esta diferencia se asocia principalmente a diagnósticos tardíos, limitaciones en el acceso a tratamientos especializados y desigualdad en la atención médica entre regiones del país.
Especialistas advierten que existen síntomas tempranos que no deben pasarse por alto. Entre las principales señales de alerta se encuentran:
- Fiebre persistente sin causa aparente
- Cansancio extremo o debilidad constante
- Palidez, moretones o sangrados frecuentes
- Dolor en huesos o articulaciones
- Pérdida de peso inexplicable
- Inflamación de ganglios
- Dolor de cabeza acompañado de vómitos
La presencia prolongada de uno o varios de estos signos amerita una valoración médica inmediata.
La detección temprana del cáncer infantil puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Cuando el diagnóstico se realiza en etapas iniciales y el tratamiento inicia de forma oportuna, las probabilidades de supervivencia pueden aumentar de manera significativa, incluso por encima del 70 % en algunos casos atendidos en centros especializados.
Ante este panorama, especialistas coinciden en que informar a madres, padres y cuidadores sobre las señales de alerta del cáncer infantil es fundamental. Fortalecer la cultura de la prevención, mejorar el acceso a servicios de salud y garantizar tratamientos oportunos son acciones clave para reducir la mortalidad y ofrecer a la niñez mexicana mayores oportunidades de vida.




