CANCÚN, Q. Roo, 27 de marzo de 2026.— La Comisión Nacional Forestal (Conafor) lanzó una alerta por el aumento del insecto barrenador ambrosial, una plaga que está afectando al mangle negro en los estados del Sureste mexicano.
En el caso de Quintana Roo, la advertencia cobra especial relevancia por la gran extensión de manglares que tiene la entidad y por la importancia ambiental y costera de estos ecosistemas. La dependencia pidió a la población reportar cualquier posible presencia de esta plaga a través del portal oficial: https://t.co/xCoDoq9Xjk.
De acuerdo con la información difundida por la autoridad forestal, el problema está relacionado con el barrenador ambrosial Euplatypus parallelus. Se trata de un insecto que perfora troncos y ramas del árbol, debilitándolo de forma progresiva.
La afectación puede comenzar con daños localizados, pero en casos severos puede avanzar hasta provocar la muerte del árbol. Entre los daños más comunes están la marchitez de la copa y la muerte de ramas.
¿Cómo detectar al barrenador?
Conafor explicó que hay varios signos visibles para identificar la presencia de esta plaga en el manglar. Entre ellos están los escurrimientos de savia en el tronco o ramas, así como manchas negras o marrón brillante.
También puede observarse aserrín en el tronco o ramas, así como orificios de entrada y salida en la corteza. Otros indicios son la presencia de túneles bajo la corteza y manchas oscuras en la madera, asociadas a los hongos que transporta el insecto.
La alerta es especialmente importante para Quintana Roo, donde los manglares forman parte esencial del equilibrio ecológico de la costa. Estos ecosistemas ayudan a proteger el litoral frente a la erosión, reducen el impacto de tormentas y huracanes y capturan importantes cantidades de carbono.
Además, funcionan como refugio y zona de reproducción para peces, crustáceos, aves y otras especies. También son fundamentales para actividades como la pesca, el turismo de naturaleza y la conservación de humedales costeros.

¿Por qué aumenta la plaga?
Conafor advirtió que el incremento del barrenador ambrosial está asociado a disturbios humanos, bióticos y abióticos registrados en años recientes.
Entre ellos se encuentran la degradación del hábitat, alteraciones ambientales, cambios en las condiciones del ecosistema y distintos factores de estrés para el arbolado.
En zonas costeras como las de Quintana Roo, la presión urbana, turística y ambiental también puede aumentar la vulnerabilidad de los manglares. Por ello, la vigilancia temprana resulta clave para detectar daños antes de que el problema se extienda.
Piden mantenerse atentos
La alerta involucra directamente a habitantes de comunidades costeras, pescadores, prestadores de servicios turísticos, brigadas ambientales y personas que viven cerca de humedales y manglares.
La detección temprana puede ayudar a evitar una afectación mayor en uno de los ecosistemas más valiosos del Caribe mexicano. La recomendación oficial es clara: si detectas síntomas en mangles negros, repórtalos de inmediato.
La presencia del barrenador ambrosial no solo representa una plaga forestal. También implica un riesgo para la protección costera, la biodiversidad y el equilibrio ambiental de Quintana Roo.
Por ello, Conafor mantiene el llamado a la ciudadanía para vigilar, identificar y reportar cualquier posible caso en manglares del estado.




