Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 08 de abril de 2026. – La Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantiene bajo monitoreo la llamada “Fase Neutra” en el Océano Pacífico, fenómeno que regularizará las condiciones climáticas en el Atlántico y apunta a una temporada de huracanes con actividad dentro del promedio para este 2026.
Érika Ramírez Méndez, directora de la Conagua en Quintana Roo, explicó que tras el impacto de “La Niña”, el sistema climático entra en una etapa de transición donde las temperaturas del Pacífico ecuatorial se normalizan.
Condiciones más estables para la región
Esto elimina los efectos extremos de sequía o exceso de lluvias, ajustando las precipitaciones y el calor a los patrones típicos de la región.
La funcionaria explicó que esta fase representa un comportamiento climático más equilibrado, a diferencia de otros escenarios donde los fenómenos oceánicos alteran de forma significativa las lluvias, las temperaturas y la intensidad de los ciclones tropicales.
Ciclones bajo vigilancia anticipada
Aunque la temporada de ciclones en el Pacífico inicia el 15 de mayo y en el Atlántico el 1 de junio, este año la instalación del Comité Nacional de Huracanes se adelantará para finales de abril.
En ese marco se revelará el pronóstico oficial de cuántos sistemas hidrometeorológicos podrían amenazar e impactar el territorio mexicano durante la temporada 2026.
Pronóstico oficial sigue bajo reserva
Pese a que ya existe información preliminar sobre los nombres y el número de huracanes previstos, la funcionaria señaló que los datos se mantienen bajo reserva.
Lo anterior, explicó, se debe a la llamada “barrera de predictibilidad de primavera”, un periodo donde los modelos meteorológicos pierden precisión y aumenta la incertidumbre ante posibles variaciones por el cambio climático.
La Fase Neutra del fenómeno ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) funciona como un regulador climático y, a diferencia de “La Niña”, que intensifica los huracanes, o “El Niño”, que los debilita, mantiene la actividad cerca de la media histórica.
“Además, permite una transición más estable hacia la temporada de lluvias y la activación del monzón”, explicó la funcionaria.
Altas temperaturas obligan a no bajar la guardia
Aunque no hay anomalías extremas por el ENOS, las altas temperaturas globales obligan a mantener un monitoreo constante.
Ramírez Méndez recordó que en el Comité Nacional de Huracanes participan instancias como Protección Civil, la Secretaría de Marina y la Sedena, quienes trabajarán de manera coordinada con los gobiernos estatales para responder a cualquier contingencia una vez iniciada la temporada.




