CIUDAD DE MÉXICO, a 9 de abril de 2026.– Con recorridos diarios, vigilancia en playas y participación comunitaria, autoridades ambientales y fuerzas federales mantienen un operativo activo para proteger el arribo de la tortuga lora en Tamaulipas, una de las especies más representativas del Golfo de México.
El despliegue, encabezado por un Grupo Interinstitucional, ha permitido que el inicio de la temporada de anidación transcurra sin afectaciones, incluso en zonas donde recientemente se realizaron trabajos de limpieza y contención de contaminantes.
Este esfuerzo involucra a la Secretaría de Marina, Semarnat, Profepa, Conanp, Conapesca, Pemex y autoridades locales, además del acompañamiento de comunidades que participan en la protección de los campamentos tortugueros.

Trabajo coordinado en el litoral
Las acciones se concentran en playas clave como Bagdad, Miramar y Tesoro, así como en el Santuario Playa Rancho Nuevo, considerado el principal punto de reproducción de la tortuga lora en el mundo.
En estos sitios se han intensificado los recorridos de inspección y el monitoreo de nidos, logrando resguardar al menos 472 durante el arranque de la temporada, sin registro de daños a los ejemplares ni a su entorno natural.
El operativo también contempla vigilancia en más de 100 kilómetros de litoral, donde brigadas especializadas supervisan campamentos y zonas de arribo, además de atender posibles riesgos ambientales.
De manera paralela, autoridades pesqueras mantienen diálogo permanente con el sector productivo para evitar impactos en la fauna marina, mientras brigadas de emergencia continúan con labores preventivas en toda la franja costera.
Las dependencias federales destacaron que la coordinación entre instituciones y comunidad ha sido clave para mantener condiciones favorables para la reproducción de la especie.
La tortuga lora es considerada una de las más vulnerables del país, por lo que cada temporada de anidación representa un periodo crítico para su conservación.
Las autoridades reiteraron que el monitoreo y la vigilancia se mantendrán durante los próximos meses, con el objetivo de garantizar que el ciclo reproductivo se desarrolle de manera segura y contribuir a la preservación de la biodiversidad en las costas del Golfo de México.




