Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 13 de abril de 2026.- La repentina suspensión de vuelos de Magnicharters provocó escenas de caos e incertidumbre en el Aeropuerto Internacional de Cancún, donde alrededor de 200 de pasajeros quedaron varados este domingo tras la cancelación de operaciones de la aerolínea.
El anuncio confirmó que la empresa detuvo sus vuelos por al menos dos semanas bajo el argumento de problemas logísticos; sin embargo, usuarios denunciaron que fueron notificados ya en la terminal aérea, sin previo aviso ni alternativas claras.
Ante la crisis, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, se trasladó al aeropuerto para coordinar la atención a los pasajeros afectados y supervisar las acciones de apoyo implementadas en el lugar.
En Cancún, uno de los destinos turísticos más importantes del país, viajeros reportaron falta de información, largas esperas y ausencia de personal de la aerolínea, lo que agravó la situación en plena temporada de movilidad.
Como parte de la respuesta inmediata, autoridades estatales y federales, como la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), junto con aerolíneas como Viva Aerobus y Volaris, activaron un plan para la reubicación de pasajeros, habilitando vuelos emergentes desde la terminal aérea.
En la conferencia de prensa matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum, informó que el de Cancún fue el aeropuerto con más pasajeros afectados por el cese de operaciones de la aerolínea, por lo que también se encuentran gestionando con Mexicana para atender a los pasajeros varados.
“El problema mayor fue en Cancún. Incluso estamos viendo con Mexicana de apoyar a los pasajeros”, dijo.
De acuerdo con testimonios, los canales de atención de la empresa se vieron rebasados o incluso inoperantes, dificultando la gestión de reembolsos o cambios de itinerario para los usuarios afectados.




