SALINA CRUZ, Oax., 12 de mayo de 2026.– Una nueva emergencia golpeó a Petróleos Mexicanos (Pemex) luego de que una explosión seguida de un incendio se registrara en la refinería “Antonio Dovalí Jaime”, en Salina Cruz, Oaxaca, dejando un saldo de seis personas lesionadas y una fuerte movilización de equipos de emergencia dentro del complejo petrolero.
El siniestro ocurrió alrededor de las 20:30 horas en la planta Hidros II, específicamente en la torre de enfriamiento TE-05, donde se realizaban trabajos de soldadura y puesta en operación del sistema. De acuerdo con autoridades de Protección Civil, una posible acumulación de residuos inflamables habría provocado la detonación que derivó en el incendio.
El fuego fue controlado
En un comunicado oficial, Pemex informó que el incendio fue sofocado por el cuerpo contraincendios de la refinería y aseguró que el evento quedó bajo control sin representar riesgo para las colonias cercanas. La empresa confirmó que los seis lesionados fueron trasladados a hospitales de la zona y reportados como estables. Entre las víctimas se encuentran tres trabajadores de Pemex y tres empleados de una empresa contratista.
Las autoridades estatales desplegaron recorridos de supervisión en viviendas cercanas al complejo industrial para descartar daños estructurales. Habitantes del puerto compartieron en redes sociales videos de la enorme columna de fuego y humo que pudo observarse desde distintos puntos de Salina Cruz tras la explosión.
Dos Bocas y otros accidentes
El accidente ocurre en medio de una serie de incidentes recientes en instalaciones petroleras del país, especialmente en la Refinería Olmeca de Dos Bocas, Tabasco, donde durante los últimos meses se reportaron incendios, emisiones contaminantes y fallas operativas durante pruebas y procesos de arranque. Analistas del sector energético han advertido que estos eventos reflejan retos en materia de mantenimiento y seguridad industrial dentro del Sistema Nacional de Refinación.
La refinería de Salina Cruz es una de las más importantes de México y forma parte del Sistema Nacional de Refinación, con capacidad estratégica para abastecer combustibles en buena parte del Pacífico mexicano. Pemex aseguró que, pese al incidente, la planta mantiene operaciones normales y el suministro de combustibles para la región está garantizado.




