Por Staff
CHETUMAL, QRoo., a 02 de junio de 2026.- La transición hacia un transporte público más limpio y sustentable dio un paso histórico con la salida de los primeros autobuses eléctricos fabricados en México, de Ciudad Sahagún, en el estado de Hidalgo, y con 70 por ciento de contenido nacional certificado, unidades que serán incorporadas al sistema de movilidad urbana de Chetumal, convirtiendo a la capital de Quintana Roo en uno de los principales laboratorios de electromovilidad del país.
Las unidades corresponden al modelo Taruk, considerado el primer autobús eléctrico diseñado y manufacturado en territorio nacional mediante una alianza entre las empresas DINA y Megaflux, con el respaldo de instituciones académicas y organismos de innovación tecnológica. El proyecto forma parte de la estrategia nacional para fortalecer la industria mexicana de electromovilidad y reducir las emisiones contaminantes en las ciudades.
Ingeniería nacional
El vehículo cuenta con ingeniería mexicana, sistema de propulsión eléctrica desarrollado en el país y una autonomía superior a los 300 kilómetros por carga, características que le permitieron obtener la certificación “Hecho en México”, distintivo otorgado a productos con un alto componente nacional y capacidad de innovación tecnológica.
El anuncio también fue celebrado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, quien destacó el significado industrial y tecnológico del proyecto para el país. A través de sus redes sociales, el funcionario resaltó que las primeras unidades eléctricas de pasajeros con 70 por ciento de contenido nacional certificado ya emprendieron su traslado hacia Chetumal, Quintana Roo, calificando el hecho como un avance relevante para la industria mexicana.
La llegada de estas unidades forma parte del proyecto de modernización del transporte público impulsado en Chetumal, donde inicialmente operarán dentro de un esquema piloto que contempla la incorporación gradual de una flotilla eléctrica para atender diversas rutas urbanas. Autoridades estatales han señalado que el objetivo es construir un sistema de transporte más eficiente, accesible y amigable con el medio ambiente.
Impulso a la cadena de valor
Además del beneficio ambiental, la fabricación nacional de los autobuses representa un impulso para la cadena de valor mexicana, ya que involucra desarrollo tecnológico, manufactura especializada y generación de empleos en sectores estratégicos vinculados a la movilidad eléctrica. Especialistas consideran que el proyecto puede convertirse en referencia para otras ciudades interesadas en migrar hacia sistemas de transporte de cero emisiones.
El modelo Taruk fue diseñado específicamente para las condiciones de operación del transporte público mexicano. Tiene capacidad para alrededor de 60 pasajeros, accesibilidad universal y sistemas tecnológicos orientados a mejorar la eficiencia energética y reducir costos operativos frente a unidades convencionales de combustión.
Con la salida de estas primeras unidades hacia Quintana Roo, México fortalece su apuesta por la electromovilidad, mientras Chetumal se prepara para convertirse en una de las primeras ciudades del país en operar un sistema de transporte urbano basado en autobuses eléctricos desarrollados y fabricados por talento nacional.




