Por Staff
TULA DE ALLENDE, Hgo., a 30 de junio de 2026.- Más de 900 años después del declive de Tollan Xicocotitlan, un importante descubrimiento arqueológico confirma que la influencia de los toltecas continuó vigente durante siglos. Especialistas del INAH localizaron un edificio monumental decorado con símbolos de poder, además de relieves procedentes de la Pirámide B, entierros humanos y numerosos objetos ceremoniales que enriquecen el conocimiento sobre la antigua capital prehispánica.
El hallazgo ocurrió durante un proyecto de salvamento arqueológico realizado en Tula de Allende, Hidalgo, donde los investigadores descubrieron la llamada Estructura II, un complejo arquitectónico de aproximadamente 3 mil 200 metros cuadrados, cuyos habitantes reutilizaron elementos provenientes del antiguo centro ceremonial.
Entre las piezas sobresalen dos lápidas esculpidas, una dedicada a Tlahuizcalpantecuhtli y otra con la imagen de un felino, las cuales originalmente formaban parte de la decoración del templo donde se encuentran los célebres Atlantes de Tula.
¿Qué revelan?
Los arqueólogos consideran que estos materiales evidencian el interés de las poblaciones posteriores por apropiarse de los símbolos del poder tolteca para legitimar su autoridad y mantener viva la identidad cultural de la región.
Las excavaciones también permitieron recuperar una extraordinaria diversidad de cerámica, figurillas, herramientas de hueso, cuentas de concha y objetos rituales, además de entierros infantiles colocados como ofrendas y un punzón de cobre asociado con posibles ceremonias de sacrificio.
Las piezas ya son sometidas a trabajos especializados de restauración y conservación, mientras que el sitio permanecerá protegido mediante medidas acordadas entre el INAH y las autoridades estatales para preservar un patrimonio que sigue revelando nuevos capítulos de la historia de México.




