Por Eugenio Pacheco
CHETUMAL, Q. Roo, a 26 de enero de 2026.– No se trata únicamente de la percepción de vecinos que ven sus calles anegadas tras cada aguacero. Chetumal se encuentra en una zona de alto riesgo de inundación severa, de acuerdo con una investigación del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).
El estudio advierte que la capital de Quintana Roo podría enfrentar una inundación a gran escala que no solo paralizaría el tránsito, sino que dejaría incomunicadas a colonias enteras y comunidades rurales.
El investigador Juan Carlos Alcérreca Huerta, especialista en monitoreo hidrológico, explica que la vulnerabilidad de Chetumal radica en su ubicación geográfica, al encontrarse prácticamente rodeada por cuerpos de agua.
La ciudad está “encerrada” entre el Río Hondo, la Bahía de Chetumal y las lagunas de Bacalar, Guerrero Negro, Agua Salada, Chile Verde y Chile Verde, una condición que incrementa significativamente el riesgo ante lluvias intensas o el impacto de huracanes.
Escenario severo ante lluvias extremas
Alcérreca Huerta advierte que, durante eventos meteorológicos extremos, estos cuerpos de agua pueden llegar a conectarse entre sí. De ocurrir, el escenario sería “bastante severo”, con el colapso de accesos principales y puentes, lo que cortaría la circulación interna de la ciudad y su comunicación con el exterior.
Uno de los puntos más alarmantes del estudio es la ausencia de registros históricos de largo plazo en México. Aunque se sabe que el Río Hondo nace en Guatemala y conecta con Belice, no existen datos continuos de cinco a diez años que permitan analizar su comportamiento con precisión.
Esta carencia de información impide predecir con exactitud cómo reaccionará el sistema hídrico ante un fenómeno meteorológico que impacte el Pacífico y arrastre grandes volúmenes de agua hacia la región.
“Buscamos definir cómo trabaja el río y de dónde viene el agua para saber qué respuesta dar ante estos fenómenos”, explicó el investigador.




