CIUDAD DE MÉXICO, a 03 de septiembre de 2026.- Dos sopas instantáneas pueden parecer prácticamente iguales cuando salen del supermercado, pero una vez preparadas sus diferencias pueden ser amplias. El estudio más reciente de Profeco encontró productos que aportan desde poco más de 70 hasta más de 200 kilocalorías por cada 100 gramos y presentaciones completas que superan las 500 e incluso las 600 kilocalorías.
La revisión realizada por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor comprendió 33 productos y 2 mil 37 pruebas, con análisis de grasa, proteína, carbohidratos, agua, sodio, contenido energético, contenido neto e información comercial. Las evaluaciones nutrimentales se realizaron sobre la sopa preparada tal como se consume.
La muestra incluyó productos sabor pollo, res, camarón, birria, versiones picantes, una vegetariana y otras elaboradas con camarón.
Los resultados muestran que no basta con comparar el tamaño del envase. La cantidad de agua utilizada, el peso final de la preparación y la formulación de cada producto modifican de manera importante la energía que termina aportando una porción completa.
Una presentación llega a 672 kilocalorías ya preparada
Entre las sopas sabor pollo, la Maruchan Pasta Rápida Yakisoba registró 204 kilocalorías por cada 100 gramos y un total de 672 kilocalorías por envase preparado, el valor energético por presentación más alto entre los productos incluidos en las tablas del estudio.
La misma sopa quedó bajo observación porque declaró 6.1 gramos de grasa por cada 100 gramos de producto preparado, mientras que Profeco determinó 8.8 gramos.
En las presentaciones coreanas Buldak sabor picante y Buldak sabor doble picante, el contenido energético fue de 590 y 563 kilocalorías por envase preparado, respectivamente. Por cada 100 gramos registraron 177 y 167 kilocalorías.
También aparecieron valores superiores a 500 kilocalorías en otras variedades. La Maruchan Yakisoba sabor carne de res teriyaki alcanzó 557 kilocalorías por envase preparado, mientras Nissin Ramen Asia llegó a 522, Nissin Pasta U.F.O. Fuego a 515 y la sopa picante Ottogi a 500 kilocalorías.
En el otro extremo, algunas sopas preparadas mostraron una menor concentración energética por cada 100 gramos. Maruchan Ramen sabor pollo registró 70 kilocalorías, Nissin Ramen Hot & Spicy 71 y distintas versiones de Maruchan Ramen sabor camarón se ubicaron entre 71 y 76 kilocalorías por cada 100 gramos.
La diferencia, sin embargo, obliga a mirar la porción completa. Algunas presentaciones producen más de medio kilogramo de sopa una vez preparada, por lo que un valor relativamente bajo por cada 100 gramos puede convertirse en un aporte considerable cuando se consume todo el envase.
El sodio, otro punto central del estudio
El contenido de sodio también varió entre productos. La Maruchan Yakisoba sabor carne de res teriyaki alcanzó 463 miligramos de sodio por cada 100 gramos de producto preparado, uno de los registros más elevados de la evaluación. En esa misma categoría, Nissin Cup Noodles sabor carne de res registró 383 miligramos y Nissin Maxi sopa tipo casera sabor jugo de carne, 388 miligramos.
La sopa picante Ottogi presentó 414 miligramos por cada 100 gramos, mientras la sopa vegetariana Ramen Express by Chef Woo llegó a 406 miligramos.
Profeco señala que, en promedio, las sopas instantáneas evaluadas contienen cerca de 300 miligramos de sodio por cada 100 gramos de producto. Debido a ello, recomienda moderar su consumo y recuerda que la referencia utilizada en el estudio establece una ingesta inferior a 2 mil miligramos de sodio al día.
La evaluación también encontró incumplimientos que van más allá del perfil nutrimental. Una sopa vegetariana Ramen Express by Chef Woo declaró 85 gramos y dos unidades analizadas contenían 79.4 y 78.3 gramos; otro producto de la misma marca reportó cero azúcares añadidos pese a incluir dextrosa en sus ingredientes. Cuatro productos presentaron además más grasa de la declarada.
Profeco recomienda revisar la etiqueta antes de comprar, considerar el tamaño de la porción y evitar que estos productos formen parte habitual de la alimentación. El propio estudio precisa además que las sopas instantáneas se digieren de manera normal y descarta la idea de que contengan materiales plásticos o permanezcan durante días en el intestino.




