Por Staff
CIUDAD DE MÉXICO, a 25 de septiembre de 2026.— Frente a la necesidad de aprovechar mejor el agua disponible, especialistas y autoridades analizan cómo establecer nuevas reglas para que las aguas residuales puedan ser reutilizadas de manera segura, sin comprometer la salud ni los ecosistemas.
La discusión tiene lugar en la UNAM, donde durante el 24 y 25 de septiembre se lleva a cabo el foro “Hacia un Marco Jurídico para un Reúso del Agua Inclusivo y Sustentable”, un espacio que reúne a representantes del sector público, academia, organismos especializados y organizaciones sociales.
En la apertura, la subsecretaria de Regulación Ambiental, Ileana Villalobos Estrada, señaló que ya está en marcha la construcción de una nueva norma oficial sobre reúso del agua, proceso que, consideró, debe tomar en cuenta las distintas necesidades y experiencias relacionadas con el recurso.
Del desperdicio al segundo uso
Villalobos Estrada sostuvo que el agua puede tener más de un ciclo de aprovechamiento, siempre que existan las condiciones necesarias para garantizar que su reutilización no represente riesgos.
“La política hídrica y la ambiental deben avanzar de manera articulada. El agua que utilizamos no necesariamente debe utilizarse una sola vez”, expresó la funcionaria, quien llamó a centrar los esfuerzos no solamente en incrementar el volumen de agua reutilizada, sino en mejorar las condiciones bajo las cuales se realiza el reúso.
Entre los principales desafíos se encuentran garantizar la calidad sanitaria del agua, establecer parámetros técnicos, incorporar nuevas tecnologías y definir responsabilidades para los distintos actores involucrados. También se busca considerar las necesidades del sector agrícola y de quienes producen alimentos.
Una regulación con reglas claras
El programa del foro incluye mesas dedicadas a salud y calidad del agua, economía circular y medio ambiente, tecnologías para el reúso y prácticas de instituciones públicas, además de una conferencia sobre las perspectivas futuras de esta actividad en México.
Las aportaciones de los participantes serán recopiladas en un documento de conclusiones y propuestas que servirá como insumo para el proceso regulatorio. La apuesta es que el reúso permita aprovechar nuevamente el agua y disminuir la presión sobre las fuentes de abastecimiento, pero con controles que protejan a las personas y al medio ambiente.




